Imparten charla sobre desgracias emocionales en
la familia

Imparten charla sobre desgracias emocionales en <BR>la familia

POR MIRFAK ROWLAND
El salón de actos de la Secretaría de Cultura sirvió de escenario para la presentación de la ponencia acerca de la ocurrencia de desgracias emocionales en las parejas y familias de la sociedad dominicana, a cargo de la vicepresidenta del Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam),  Evelyn Soraya Lara.

La actividad se realizó el pasado sábado 17, en el marco  de la celebración  del XI Simposio Nacional de Psicología, Educación y Orientación.

La psicóloga y terapeuta familiar resaltó la importancia de las relaciones primarias y significativas de los hijos con los padres o tutores como figuras de apego.

La doctora Lara explicó que esas relaciones son el cimiento para integrar la personalidad de los hijos.

“La estructura de la personalidad puede ser pobremente integrada si estas figuras no sostienen relaciones que le representen una base segura en la que la identidad de sí mismos sea validada por ellos”, dijo.

Agregó que las investigaciones con hombres golpeadores y aquellos que han llegado a asesinar a sus parejas señalan que éstos reaccionan a una personalidad pobremente de la cual su pareja forma parte.

 “El maltratador ve a su pareja como parte de su yo, si no está con él, siente que se va a desintegrar”, indicó la psicóloga y terapeuta.

La directiva del Pacam sostuvo que un hombre con una personalidad que ejerce violencia contra su mujer es, probablemente, el producto de que en sus primeros años su padre lo humillaba, rechazaba y maltrataba físicamente.

 Asimismo, el Patronato de Ayuda a Mujeres Maltratadas señaló también que influye en esos casos una madre ambivalente afectivamente.

 La especialista también enfocó la posición de las mujeres que se sostienen en una relación de violencia como personas que vienen, generalmente, de un hogar desdichado, y las cuales han sido privadas de los cuidados maternos básicos.

 Además de que, probablemente, sufrieron maltrato de sus padres, o al menos, de uno de ellos.