Hubieres querella contra Renove

Hubieres querella contra Renove

POR TANIA HIDALGO
El presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (FENATRANO), Juan Hubieres, presentó ayer una querella  contra el Consejo Nacional de Transporte del Plan Renove, por presuntos actos de corrupción.

La querella presentada por ante el fiscal del Distrito Nacional, José Manuel Hernández, involucra a Antonio Marte, presidente del Consejo Nacional del Transporte (CONATRA), Fabio Ruiz, Rafael Arias, Jhonny Morales, Freddy Aguasvivas y Sam Goodson.

En el sometimiento Hubieres aclara que no incluyó al presidente del Plan Renove, Pedro Franco Badía, no obstante, pidió al fiscal investigarlo «por permitir el desorden».

Hubieres solicitó al representante del ministerio público en el Distrito Nacional investigar la firma de un convenio entre esa institución, el Ayuntamiento del Distrito Nacional y la Hyundai American Vehicles para la importación de 432 minibuses, avalados por el Banco de Reservas.

Señala que hay un faltante de 19 minibuses de 30 pasajeros, con aire acondicionado, valorados en aproximadamente de US$800,000 dejados de entregar por la empresa Hyundai America Corporation, representada por Goodson, Morales y Aguasvivas.

Dijo que de las oficinas del Plan Renove fueron trasladados todos los equipos de informática y computadora de esa institución hacia las oficinas de la Conatra en los últimos 30 días del período de transición.

«La sociedad dominicana, en general, los transportistas, de manera particular, deseamos y esperamos que frente al presente caso no reine la impunidad como resultado de las complicidades históricas que han servido de garantes para que cientos de miles de millones de pesos del Estado hayan ido a parar a cuentas de particulares», sostuvo Hubieres.

Explica que de acuerdo a la auditoría que hizo la Contraloría General de la República en el Plan Renove hubo un faltante de entre 130 y 300 vehículos, cuyos beneficiarios o signatarios no aparecen registrados.

Señala el sometimiento que también se creó una compañía fantasma que se dedicó al cobro de las deudas contraídas por los beneficiarios con el Plan Renove, denominada Cava, con un contrato leonino que entiende benefició a una parte de los ejecutivos de ese organismo.