¿Hosanna a la mundanidad?

¿Hosanna a la mundanidad?

A juzgar por el anunciado “Operativo por… ¿Valores?” auspiciado por autoridades de jerarquía tan alta como Vicepresidencia de la República para la semana que hoy comienza, planean invertir enormes recursos para atender intoxicaciones alcohólicas y alimenticias, asfixias por inmersión y vigilancia de “drinks” que conforman lo que el Papa Francisco califica como mundanidad en su reciente exhortación apostólica EVANGELII GAUDIUM; pudiendo concluirse que los ramos de hoy expresan más bien pleitesía a estas frivolidades que a la trascendencia de la jubilosa entrada de Jesús a Jerusalén.

32,000 personas estarán ubicadas en “puntos críticos”, especialmente playas y balnearios. Helicópteros, grúas, ambulancias, talleres, hospitales móviles estarán prestos para atender a quienes se excedan en corridas mundanas excusándose en el asueto que proporciona la fiesta central del cristianismo solapada sobre la de los judíos celebrando su salida de Egipto. Un centenar de unidades motorizadas rondarán estos puntos críticos. El Ministerio de Medio Ambiente dispuso, además, el “inmediato acondicionamiento” de unas 80 playas y balnearios.

Contrasta esta preferencia de autoridades y los recursos a gastar en este operativo ¿por valores? con la atención y recursos que merecerían las celebraciones religiosas propiamente dichas y/o la superación de las condiciones humanas en que viven núcleos poblacionales que sufren y hasta mueren por falta de algunos de los recursos que hoy se ponen a disposición mundana.

Esta situación retrotrae el reiterado debate sobre prioridades y justicia en asignación de recursos, tratado por el Papa Francisco en el documento citado. Nos reitera el pontífice la importancia de una “vuelta de… las finanzas a una ética en favor del ser humano” hasta lograr “una promoción integral… que supere el mero asistencialismo” lo cual impone asignación de recursos para satisfacer necesidades humanas dentro del amplio espectro que parte de la satisfacción de las básicas para concluir en finalidades espirituales.

Dentro de este predicamento habría que evaluar si los recursos asignados al operativo anunciado contribuyen al desarrollo humano tanto de quienes reciben asignaciones como de quienes son privados de recibirlas por haber sido asignadas a otros propósitos.

Ese desarrollo ha de tener como punto de partida la alimentación representada en el pan al que las escrituras asocian finalidades espirituales: En la recurrente partición del pan, en la oración que Jesús nos enseñó – Padre Nuestro – pidiendo pan para todos, y al compadecerse de la multitud que le seguía –“están conmigo y no tienen que comer” Lc. 8.2 – por lo que multiplicó los panes milagrosamente.

Pan que simboliza otras necesidades – saneamiento ambiental y salud imposibilitados- insatisfechas por falta de personal y recursos dedicados a exclamar la mundanidad en detrimento del hosanna exaltador del domingo de ramos.