Historia de dos clases en Brasil;   millones salen de la pobreza

Historia de dos clases en Brasil;   millones salen de la pobreza

Joe Leahy
en São Paulo

Hablando con Melissa Beeby, no se podría saber que Brasil está gozando de su periodo más próspero desde el “milagro económico” de finales de los años 60, mientras se conoce el último gran boom del país.

Al igual que otros miembros de la llamada clase media “tradicional” de Brasil, Beeby ha encontrado que las cosas se han puesto más difíciles en los últimos años. El precio de la carne y la gasolina se ha duplicado, los peajes de las autopistas han subido y comer fuera o comprar una propiedad se ha vuelto prohibidamente caro.

 “La clase media básicamente está en deuda. Así es como la gente piensa”, dice Beeby, quien maneja el Restaurant Bridge en el Centro Británico de São Paulo. “Ahora, la gente tiene más cenas en casa y cuando salen, se dirigen a lugares más simples”.

La historia del éxito de Brasil en sacar a millones de personas fuera de la pobreza en la década pasada, realmente ha sido una historia de dos clases medias.

Mientras los titulares del crecimiento económico no han sido tan espectaculares en Brasil como en China y La India, a un promedio de alrededor de un 4% al año entre el 2003 y el 2010, el balance de la distribución de ingresos ha mejorado más rápidamente en la economía más grande de Latinoamérica que en otros grandes mercados emergentes.

En Brasil significa que el ingreso familiar desde el 2003 subió  1.8 puntos porcentuales al año, por encima de la tasa de crecimiento del producto interno bruto, debido a generosos incrementos en el salario mínimo y a suplementos de bienestar social. En China, por contraste, el aumento en el ingreso familiar es inferior al crecimiento del PIB por 2 puntos porcentuales al año.

En el lado ganador, ha sido un estimado de 33 millones de personas que desde el 2003 han aumentado las filas de las llamadas “nuevas clases medias” o superior. Hoy, 105.5 millones de brasileños, de una población total de 190 millones, son miembros de este grupo, que gana entre R$1,200 y R$5,174 (US$3,315) por familia cada mes. También en mejor situación están los ricos, que se han beneficiado del mercado de acciones, de las materias primas y del incremento del consumo.

En el lado perdedor, dicen los sociólogos, están los 20 millones de personas de la clase media “tradicional”, que gana más de R$5,174 por familia. A diferencia de La India, donde la vieja clase media se beneficia de la creación de nuevas industrias, tales como el “outsourcing” de tecnología de la información, muchos en la clase media brasileña se quejan de los crecientes precios, impuestos, infraestructura congestionada y más competencia para los  empleos.

 “En los pasados 10 años, el ingreso de los más pobres, el 50% de la población, creció un 68% en términos reales per cápita, mientras el ingreso de los más ricos, un 10%, creció  un 10%”, dice Marcelo Neri, de la Fundación Getulio Vargas (FGV, por sus siglas en inglés) y coordinador de un gran estudio de la nueva clase media de Brasil.

Aún más sorprendente es que el ingreso  promedio de una persona analfabeta aumentó en  un 37% entre los años  2003 y  2009, mientras el de una persona con al menos un título universitario incompleto bajó en un cerda de  17%. “Es al revés”, dice Neri.

Los cambios representan un reequilibrio de la riqueza que ha estado pendiente desde el 1888, cuando Brasil se convirtió en el último país de Europa y las Américas en abolir la esclavitud, dice Neri.

 “Los ingresos están creciendo más rápidamente en grupos tradicionalmente excluidos de la sociedad brasileña, tales como no blancos, mujeres, los que viven en el pobre nordeste, y en las afueras de las ciudades brasileñas”, dice el estudio de la FGV.

El proceso ha sido guiado en parte por el creciente acceso a la educación. La nueva clase media ha acudido a universidades privadas y colegios técnicos y comenzaron a competir por empleos con la clase media tradicional.

Concientes de su apoyo entre los pobres, la presidenta Dilma Rousseff recientemente lanzó un programa de bienestar social, dirigido a sacar otros 16 millones de personas fuera de la pobreza absoluta.

Tales programas no ganarán votos entre las clases medias tradicionales, no obstante, si entre quienes están concentrados en los estados industrializados del sur de Brasil, especialmente en São Paulo. Algunos se quejan de que el gobierno ayuda a los pobres a través de beneficios y aumentos de salario y a los ricos a través de préstamos subsidiados para sus corporaciones. Esto nivela la economía con el dinero.

Zoom

Distribución 

1. Mientras muchos en la clase media tradicional de Brasil están de acuerdo con la redistribución de la riqueza, ellos están temerosos de cuánto les está costando.  Beeby dice que está sintiendo la presión de ambos lados, tanto como consumidora y como propietaria de una pequeña empresa.

2.    El alto precio de la carne la ha forzado a aumentar el precio de algunos platos. “La gente que almuerza aquí también ha sentido la diferencia”,ella dice.

3. El Banco Central de Brasil  penaliza a la clase media con altas  tasas de interés.

La cifra

105.5 millones  de brasileños son miembros de las nuevas clases medias, de una población total de 190 millones

La contabilidad para el día del juicio final, por límite deuda

Robin Harding

en Washington

El inicio de la crisis del límite de deuda sería marcado con una llamada telefónica, no muy tarde en la mañana, de la Reserva Federal a la Tesorería de EE.UU.

Basados en los pronósticos que entran y salen, el que llame diría que la cuenta de la Tesorería en la Fed estaría al descubierto al final del día. Eso violaría la Sección 14 del Acta de la Reserva Federal.

Entonces, como cualquier director de banco que llama a un cliente a punto de quedar al descubierto, la Fed preguntaría a  Tesorería: ¿Quiere usted pagar los fondos o cancelar algunos de los pagos salientes?

Aunque casi todo el mundo todavía espera que el Congreso aumente el límite de deuda a tiempo, los nerviosos legisladores y comerciantes están comenzando a considerar qué sucedería si no lo hiciera. Se crearía un tipo de crisis financiera bizarra, una en la que el activo del mundo entero, que normalmente puede volar en tiempos de problemas, que son los valores de la Tesorería de E.U., sea el activo en  duda.

La Tesorería estima que el día del juicio final es el 2 de agosto. Constantemente se ha rehusado a discutir sus planes de contingencia, pero si el Congreso falla en aumentar el límite de deuda,  tendría que actuar prontamente para evitar el pánico en el mercado.

Una creencia generalizada es que la Tesorería evitaría el impago de la deuda de EE.UU. priorizando los pagos de interés. Los mercados se preguntan si la Tesorería puede tener más trucos contables bajo la manga, tales como tomar prestado de Fannie Mae y Freddie Mac, instituciones controladas por el gobierno, para manter el gasto.

 “Yo pienso que ellos trabajarían muy duro para priorizar gastos y sobre los posibles dispositivos contables”, dijo Vincent Reinhart, investigador residente en el American Enterprise Institute y ex director de la división de asuntos monetarios de la Fed. El aumento de pagos electrónicos ayudarían a la Tesorería a seleccionar cuáles facturas pagar y cuáles demorar, él denota.

Pero el punto de atención real en una crisis serían los mercados financieros, debido a que las Tesorerías proporcionan la tasa de interés de referencia para cada activo en el mundo.

 “Nadie tiene una idea clara sobre exactamente cuán grande sería la venta forzada, si hubiese alguna”, dijo Ira Jersey, directora de estrategia de tasa de interés en Credit Suisse, de New York. Mucho dependería de cómo los inversionistas interpretan su mandato.

VERSIÓN AL ESPAÑOL DE ROSANNA CAPELLA