Hispanos vuelven calles EU para
reclamar legalización

Hispanos vuelven calles EU para <BR>reclamar legalización

WASHINGTON (AFP).- Hispanos de todo Estados Unidos se manifiestan ayer en Washington y cabildean en el Congreso, donde el Senado debate la reforma migratoria, para lograr la legalización de los cerca de 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Con plegarias frente a la Suprema Corte de Justicia y al Capitolio, unos 400 inmigrantes con y sin papeles y sus defensores llegados de 20 Estados iniciaron un día nacional de cabildeo para defender la legalización en reuniones con legisladores.

“Tiene que haber una legalización, Señor, para poder vivir todos juntos en paz. Estas personas que dicen que son cristianas, que se levanten en el Congreso y hagan lo que hubieras hecho tú, Señor”, pidió la pastora metodista puertorriqueña Betí Guevara, del Centro sin Fronteras de Chicago (Illinois), ante unos 30 inmigrantes y líderes comunitarios tomados de la mano.

“Queremos la legalización ‘ganada’, un camino a la ciudadanía para los indocumentados que ya están en el país, un programa de trabajadores temporario para que la gente en el futuro pueda venir de manera segura, ordenada, y que proteja a trabajadores de la explotación”, dijo a la AFP Cory Smith, portavoz de la coalición We are America (Somos América), que organiza el cabildeo.

Varios de estos inmigrantes se sumarán luego a la manifestación convocada entre el Congreso y la Casa Blanca para reclamar la legalización y rechazar el duro proyecto de ley aprobado en diciembre por la Cámara de Representantes, que ha generado masivas protestas en todo el país desde fines de marzo.

Uno de los inmigrantes presentes en la protesta será la mexicana Flor Crisostomo, de 27 años y en huelga de hambre, detenida en Chicago el 19 de abril junto a otros 25 compañeros de trabajo sin papeles en una redada policial en la empresa IFCO Systems.

“El lema de esta nación es que las familias deben de ser unidas. Pero las redadas conllevan deportaciones y el hecho de que haya deportaciones conlleva que las familias se desintegren”, dijo a la AFP esta madre de tres niños.

“No vamos a detenernos antes de cruzar la línea final de la victoria”, afirmó Emma Lozano, presidenta del Centro Sin Fronteras de Chicago (norte), una de las organizaciones que se unieron para convocar la protesta a las 16H00 local (20H00 GMT).

En contra de lo ocurrido el pasado 1 de mayo, cuando el llamado a “un día sin inmigrantes” dividió a la comunidad, esta vez las organizaciones hispanas unieron sus fuerzas.

La mayor protesta de inmigrantes en Washington tuvo lugar el 10 de abril, cuando más de 150.000 personas manifestaron frente al Congreso para reclamar la legalización y expresar su rechazo al proyecto de ley aprobado por la Cámara baja, que torna a los indocumentados en criminales y prevé construir un muro en la tercera parte de la frontera con México.

El presidente George W. Bush anunció el lunes que enviará a la frontera con México a 6.000 militares y dio su apoyo a la legalización de millones de indocumentados en un intento por satisfacer tanto al electorado hispano como a republicanos conservadores a seis meses de las legislativas de noviembre.

“De corazón me gustaría que (Bush) cumpliera. Creo que quiere quedar bien con unos y con otros, pero en mi tierra se dice que uno no puede quedar bien con Dios y con el diablo”, estimó no obstante Mario Ledesma, un mexicano de 56 años que integra una delegación de “cabilderos” del sur de California.

El discurso de Bush hizo más énfasis en seguridad fronteriza que en el pasado para intentar que los representantes republicanos apoyen una reforma migratoria amplia al conciliar su proyecto de ley con el más moderado que el Senado se apresta a votar este mes.