Hípica por dentro
LA HÍPICA DOMINICANA SIGUE SIN SOLUCIÓN

Hípica por dentro<BR>LA HÍPICA DOMINICANA SIGUE SIN SOLUCIÓN

El tiempo sigue pasando y el problema de la hípica dominicana sigue sin solución y no han valido todos los reclamos que se han efectuado para que los infelices trabajadores que dependen del espectáculo puedan volver a recibir los sueldos que devengan de esa actividad.

    Y que habrá de suceder con las inversiones millonarias de los propietarios de establecimiento  dedicados a la cría de potros y potrancas pura sangre de carrera para un hipódromo cerrado.

   Cuando explotó la crisis del hipódromo V Centenario, por los motivos que todo el mundo conoce, se nombró una comisión encabezada por un  su-secretario, para que rindiera un informe al poder ejecutivo, del cual se desconoce  sí cumplió con esa misión, ya que no sea dada a conocer públicamente; también se habló de llevar el caso al Senado, pero que podría hacer ese organismo, que no sea elaborar una Ley impositiva al vapor, que perjudique al fanático apostador, como sucedió en el año de 1967, cuando el reclamo del medio millón para la Universidad, que por primera vez fue gravado el espectáculo hípico mediante  las Leyes 194 y 281. Ojalá que no vuelva a suceder lo mismo.