Hegemonía masculina, “mangueo”, cultura popular

Hegemonía masculina, “mangueo”, cultura popular

En el 2012 el Centro de Estudios de Género de INTEC realizó la VII Conferencia de Estudios de Género. Los trabajos fueron publicados en: (2014) “Miradas Desencadenantes: hacia una construcción de la autonomía de las mujeres”. Uno de ellos fue mi estudio sobre “El Mangueo y otras modalidades de trabajo sexual en jóvenes y adolescentes”. El artículo de hoy reseña brevemente algunas de las reflexiones presentes en el mismo.

El citado estudio-articulo define su contenido desde “el debate sobre el trabajo sexual y las prácticas sexuales en adolescentes desde la modalidad del “mangueo” cuestionándose “¿Esa práctica representa tensión frente al ejercicio del poder masculino? ¿Su naturaleza apela a la recreación, sobrevivencia o distintas dimensiones contrapuestas?”. (CEG-INTEC/Vargas 2014: 93)

“La práctica sexual del mangueo se presenta así como una contracultura que erosiona el poder y la hegemonía masculina manteniéndose como una forma de relacionarse entre mujeres y hombres que fluctúa entre el trabajo sexual implícito en forma ambivalente”. (CEG-INTEC/Vargas 2014: 115). Las jóvenes y adolescentes se insertan en diversas prácticas sexuales entre ellas el mangueo, negando su contenido de trabajo sexual, viéndolo más como una forma distinta de relacionarse con el sexo masculino “sin compromisos” combinando con ello distintas prácticas entre las que se encuentra “el favor sexual” y/o “retribución económica”.

Distintos estudios-investigaciones sobre género-sexualidad identifican en el trabajo sexual una forma de autonomía económica de la mujer que favorece su empoderamiento frente al poder masculino. “El desprestigio de la prostitución no se relaciona con la actividad misma que implica, sino con el hecho de que constituye un medio más o menos autónomo de supervivencia de las mujeres y desde ese punto de vista, un espacio que permitiría ciertos niveles de autonomía que se inutilizan precisamente a través de la fuerte presión social estigmatizadora”. (Juliano, 2002, p. 61).

“El mangueo y el trabajo sexual se presentan así como una forma de romper con el control masculino de la sexualidad y con la hegemonía del hombre que es el único que tiene culturalmente permiso para tener varias mujeres a la vez o ejercer el poder de la sexualidad y la provisión económica. Las adolescentes y jóvenes erosionan esta práctica hegemónica a través del mangueo sin entrar en la frontera de la sanción-condena social que implica el trabajo sexual”. (Op. Cit: 114).

“Las jóvenes y adolescentes en “mangueo” son las que tienen más oportunidad de acceso a la vida pública, la diversión y a romper con el control social que ejerce la familia y la vecindad que busca recluir a las mujeres a su hogar, a la esfera privada, lejos de lo público-la calle”. (IBIDEM).