Hay 2,5000 puestos de ventas que podrían ser desmantelados

<P>Hay 2,5000 puestos de ventas que podrían ser desmantelados </P>

La Dirección de Defensoría y Uso del Espacio Público del Ayuntamiento capitaleño ya registró a 2,500 vendedores de comidas y otros negocios en vías públicas, que serían retirados en caso de que no cumplan con las normas establecidas.

La Dirección de Defensoría y Uso del Espacio Público del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) registraba ayer 2,500 vendedores de comidas y otros negocios en las principales avenidas de la ciudad, que serían sacados de las vías en caso de que no cumplan con las normas establecidas.

La doctora Rosa García, directora de Defensoría y Uso del Espacio Público, informó que prácticamente terminó con el levantamiento en las principales avenidas, pero que están en proceso de verificación, debido a que muchos se trasladan de un lugar a otro.

La doctora García advirtió que nadie podrá vender alimentos y otros productos si no cumple con las normas de salud requeridas para ello y  se respeta el espacio público, sin importar que sea “padre de familia”.

Precisó que  los vendedores que califiquen luego de un examen sanitario que hará la secretaría de Salud Pública y no se altere el espacio para el normal desenvolvimiento de las personas, serían admitidos, de acuerdo con la norma sobre la materia, pendiente de aprobación por el Concejo Municipal.

Informó que luego de pasar el examen médico y comprobarse que la persona no posee ninguna enfermedad, el ADN lo dotará de un permiso con los requisitos, tales  como vestido adecuado, gorro, mascarilla, el producto cubierto adecuadamente, entre otras normas elementales.

Aclaró además que los vendedores deberán estar a una distancia establecida en la norma, pero que esa parte la maneja Planeamiento Urbano, ya que dependerá de los metros de las aceras.

Sostuvo que hay lugares en los que, definitivamente, no procede la ubicación de vendedores, y aunque no precisó cuáles serían, dijo  que se trabaja en ese sentido.

Requisitos.  Miguel Germosén, director de Tránsito, informó que se preparan criterios generales para aceptar o no la ubicación de un vendedor, que sería evaluado por cada departamento involucrado. Según el síndico Roberto Salcedo, el acuerdo entre el ADN y Salud Pública busca garantizar la seguridad y la salud de los munícipes, ya que todo vendedor de comida, tarjetas telefónicas, de periódicos, y todo aquel que incursione en  ventas informales y de ambulante  deberá estar debidamente uniformado, identificado y depurado por las autoridades.

 “Usted tiene que saber quién se le acerca para ofrecerle un producto. Entonces, usted debe tener seguridad de que quien se le acerque es una persona que no tiene antecedentes, que es una persona que no pondrá su salud en peligro”, sexpresó Salcedo.

Dijo que no se trata de perjudicar ni favorecer a nadie, sino de lograr que la ciudadanía adquiera productos elaborados de acuerdo a las normas de calidad. El ADN proveerá los uniformes que utilizarán los vendedores de alimentos, de periódicos, tarjetas y aditamentos para celulares y todo el que opere en los espacios públicos.

Zoom

Entrada en acción

La doctora Rosa García, directora de Defensoría y Uso del Espacio Público, aclara que el cabildo solo espera que la Sala Capitular  del Distrito Nacional aprueba la norma para entrara en acción de inmediato.

  El objetivo

El objetivo del cabildo de la capital es hacer que se respeten los espacios públicos, aunque para ello salgan perjudicados cientos de “padres de familias”.

Visto bueno

La norma que regulará la venta de comida en las calles tiene el visto bueno de la comisión que lo estudió.

Constructores también violan normas

El derecho a circular libremente por la ciudad solamente existe en la Constitución y normas municipales, debido a que los espacios  importantes como las aceras son violados de manera frecuente por grandes y pequeños constructores, que las utilizan para depositar materiales de construcción y escombros.

A pesar de que en el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) existe la Dirección de Defensoría del Espacio Público, las violaciones son frecuentes y la población espera acciones del gobierno municipal.

Mediante recorrido por diferentes puntos del Distrito Nacional, se observaron cómo se violan los derechos del peatón a caminar sobre las acera, sin importar que la zona sea residencial o barrial.

Hasta en la avenida Anacaona, donde se levantan las torres de mayor densidad, y por supuesto, las inversiones más millonarias, no se toma en cuenta a la persona, por lo que la acera funciona como almacén de materiales o como recipiente de escombros, obligando a niños, mujeres y hombres a compartir la avenida con los vehículos de motor.

Una situación similar se observó en la calle Roberto Pastoriza esquina  5, en el ensanche Evaristo Morales, donde se construye una torre de siete niveles.

En ese lugar los materiales de construcción llegan hasta las vías. Pero en la calle César Augusto Roque casi esquina Defilló, en Bella Vista, dos jóvenes que transitaban normalmente sobre la acera se vieron obligados  de repente a lanzarse a  la vía, pues sus derechos llegaron hasta donde se construye una edificación. Lo mismo en la avenida Luperón, donde las torres que construye el Invi   ocupan las aceras con escombros y vallas.