Haití recibirá mañana su segundo espaldarazo internacional en una semana

Haití recibirá mañana su segundo espaldarazo internacional en una semana

Puerto Príncipe, (EFE).- Haití recibirá mañana, por segunda vez en una semana, un espaldarazo de la comunidad internacional ante su delicada situación con la llegada de una delegación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Los representantes de la ONU tomarán el relevo al secretario general de este organismo, Ban Ki-moon, quien visitó la nación ayer y hoy para dar apoyo a los planes económicos del presidente haitiano, René Préval, encaminados a lograr la salida de la difícil encrucijada actual.

La delegación, encabezada por el embajador de Costa Rica ante la ONU, Jorge Urbina, permanecerá hasta el sábado en el país y se entrevistará con el presidente Préval y con la primera ministra, Michelle Pierre-Louis, además de con parlamentarios y representantes de sectores políticos.

También mantendrá una reunión con el Consejo Electoral Provisional (CEP), órgano con el que abordará la celebración de las elecciones senatoriales parciales del próximo 19 de abril, dijeron fuentes oficiales.

Se prevé que también se entreviste con los responsables de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH), cuyo mandato se prorrogó el pasado 18 de octubre por un período de un año.

En la reunión con la MINUSTAH se tratarán temas como la seguridad, la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas, el refuerzo de las instituciones, la buena gobernanza, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el desarrollo socioeconómico de Haití.

Según explicó la pasada semana Jorge Urbina, este viaje dará a los miembros del Consejo de Seguridad la oportunidad de analizar la labor de la misión multinacional de cara a introducir modificaciones en su mandato cuando deba renovarse el próximo octubre.

Urbina indicó que no considera muy probable que de la visita se desprenda la voluntad de preparar la salida de los 7.200 militares y 2.000 policías que conforman la misión de la ONU.

Algunas voces señalan que cinco años después del despliegue de los cascos azules, la misión en Haití debe abandonar su carácter militar y pasar a centrarse en proyectos de desarrollo.

«Aquellos que conocemos la realidad haitiana sabemos que los esfuerzos tienen que ser a largo plazo, y nadie habla de irse pronto», apuntó.

Por otra parte, la delegación prevé reunirse con representantes del Grupo de los amigos de Haití, de las instituciones financieras internacionales y de organizaciones regionales.

Estas visitas prueban la importancia que la ONU concede al país antillano, considerado el más pobre del hemisferio occidental y uno de los que tienen una mayor exposición a la pobreza, sin capacidad institucional para aumentar el gasto y poner en marcha programas que protejan a los más vulnerables.

«Haití afronta múltiples desafíos, y el más importante es el del desarrollo económico», dijo Urbina, quien consideró que los problemas de seguridad y debilidad institucional del país emanan de su extrema pobreza.

El embajador costarricense señaló que el Consejo quiere llamar la atención con su viaje a los planes económicos que ha elaborado el Gobierno de Haití para tratar de encaminar al país caribeño hacia el desarrollo sostenible.

En particular, Urbina recalcó la necesidad de que la conferencia de países donantes de Washington de los próximos 13 y 14 de abril concluya con un plan de reconstrucción respaldado por aportaciones generosas.

En esta línea, el secretario general de la ONU señaló ayer que la salida del estancamiento es viable al afirmar que «una verdadera ventana de esperanza» se abre para el país.

Ban Ki-moon se refirió a la citada conferencia de donantes y aseguró que «tiene por objetivo ir más allá de las ayudas urgentes para invertir en el crecimiento económico».

El ex presidente Clinton, quien acompañó a Ban en su viaje, destacó, por su parte, que en los treinta años que lleva siguiendo la evolución de Haití ésta es la primera vez que existe «la posibilidad de que escape de la miseria y de los Gobiernos opresores» que por tanto tiempo han tenido encadenado al país. EFE