“HABITANTES” danzan en primavera

“HABITANTES”  danzan en primavera

El Ballet Nacional Dominicano, bajo la nueva dirección de la reconocida bailarina Mercedes Morales, presenta su Temporada de Primavera, con el sugestivo nombre de “Habitantes”, en el que se incluyen tres ballets de diferentes coreógrafos, dando continuidad a la línea estilística que ha llevado a nuestro ballet estatal a convertirse en una compañía de danza contemporánea.

El concepto de contemporaneidad dentro de la danza, crea una relación íntima entre creador e intérprete, en la búsqueda constante de nuevas formas de movimientos, capaces de expresar las emociones, pasiones y anhelos del hombre. En las piezas presentadas se establece esa comunicación, imprimiendo cada creador su propio estilo, su sello particular, evitando caer aunque no siempre logrado, la rutina del movimiento trillado.

Pero en la danza no importa su denominación, siempre hay un espacio para soñar, “Imagen de Sueño” en una hermosa pieza creada por Víctor Ramírez y Mercedes Morales a partir de su “Ballet Roto”, cuya impronta marcó la danza de nuestro país, y es, que la belleza permanece, sus formas no se desvanecen con el tiempo y se convierten en parte de nuestra memoria sensorial. La música escogida de J. Sebastian Bach ejerce un poder enorme en la elaboración de las bellas imágenes, proporcionando placer al bailarín y al espectador. Los intérpretes Lisbell Piedra, Maikel Acosta, Ednis Gómez, Jennifer Ulloa, Jonathan Castillo y Alba López, en sus evoluciones, impregnan de poesía a la propuesta.

La falta de sinopsis en el programa para los diferentes ballets, dejan libre albedrio para que cada cual, según su gusto, sensibilidad y percepción interprete el hecho danzario. La coreografía de Awilda Polanco y Cecilia Camino, “Exclamaciones”, ganadora de la Primera Bienal de Danza del Caribe, en la Habana-Cuba, es una pieza bien estructurada. El énfasis en el ritmo, en el movimiento pélvico de la bailarina que convoca –Carmen Morillo- al que se suma el grupo de mujeres danzantes, nos remite al origen, a la danza primitiva. El desarrollo de la pieza es una gama elocuente de creatividad y simbolismo, cada frase coreográfica comunica una visión, una idea, en perfecta sintonía con el “collage” musical. Para Awilda Polanco la mujer es motivo, la luz es la meta, alegoría de liberación. Las bailarinas, María Raquel García, Alba López, Yuleidy Pérez, Olga Campos, Rosa Horber y Leidy Villalobos, logran esa interacción mágica con el espectador. Las luces diseñadas por Meri Ekola y Hjalmar Gómez- se convierten en elemento sustancial.

La pieza que cierra el espectáculo, es del coreógrafo invitado Gentian Doda. El nombre de la misma “Sonn”, etimológicamente no significa nada y lo significa todo, la palabra es una mezcla de: son, fusión, sonido, sol, una pretendida alegoría de unión de los habitantes del planeta, pero esto es sólo una particular interpretación nuestra, para encontrar sentido a la abstracción de la propuesta. Elementos escenográficos que figuran troncos en movimiento, nos conectan con espacios apartados, selváticos, donde pueblan “habitantes” hombres o reptiles apegados a la tierra, dentro de una naturaleza oscura a penas penetrable de luz.

El buen manejo del espacio, es una característica del joven coreógrafo, siendo el énfasis en la forma el elemento fundamental de su arte, como lo es de la naturaleza, sin embargo, el desarrollo lineal de la danza no logra alcanzar un clímax. La versatilidad y el talento de los bailarines, María García, Alba López, Jennifer Ulloa, Jonathan Castillo, Pablo Pérez, Maykel Acosta y Erick Guzmán, les permiten retratar y darle vida a la coreografía. Finalmente cada perceptor capta la abstracción, a su propio sentir y entender.

Independientemente de la calidad de la danza, cada vez que el Ballet Nacional presenta un espectáculo, paradójicamente pierde público, no llenar la sala de Bellas Artes, cuando antes el lugar de la compañía era el Teatro Nacional, es motivo de preocupación, amerita un replanteamiento en su programación, para atraer ese público que poco a poco se ha ido alejando del otrora, Ballet Clásico Nacional.