Grupo estudiantes universitarios construye casas a familias pobres

Grupo estudiantes universitarios construye casas a familias pobres

Mejorar la calidad de vida de las familias  en situación de pobreza a través de la construcción de viviendas de emergencia y la ejecución de planes de habilitación social, en un trabajo conjunto entre jóvenes voluntarios universitarios y las comunidades intervenidas, es la misión de la fundación latinoamericana “Un Techo para mi País”, que desde hace 11 meses tiene presencia en el país.

En ese período han sido intervenidas 13 viviendas en el barrio Las Malvinas, de Villa Mella, Santo Domingo Norte, permitiendo un giro positivo de 160 grados para estas familias de escasos recursos económicos.

 Al  participar en el conversatorio La Esquina Joven de HOY, Renato Corzo, director social de la fundación “Un techo para mi país”, y las voluntarias  Cristal Bello Viñas y Nieve Luisa Segura ofrecieron detalles del trabajo que realizan.

 Las últimas dos  jóvenes son estudiantes de término de arquitectura.

Familias.   Además de vivir en extrema pobreza, las familias favorecidas deben ser propietarias de los terrenos en los cuales se levantan las viviendas y aportar un 10 por ciento del costo total de la misma,  suma ésta que asciende a RD$5,000, a ser pagados en cuotas mensuales o quincenales, dependiendo del nivel de ingresos.

Los beneficiados son sometidos a un proceso de educación y concienciación sobre la importancia y los beneficios de vivir en un techo digno. Y es que algunas de estas familias antes de ser intervenidas, duermen en el suelo y el nivel de hacinamiento es muy elevado, explicaron los jóvenes. “Con esto tratamos de evitar que las familias vendan sus casas prefabricadas y vuelvan a caer en el nivel de indigencia en el que las encontramos”, precisó Corzo, quien es de nacionalidad peruana y se encuentra en el país  fortaleciendo la iniciativa criolla.

Respaldo.  Esta iniciativa se lleva a cabo con el apoyo de empresas privadas.

  Las casas son prefabricadas de madera, con techo de zinc.

 Los jóvenes universitarios voluntarios explicaron que realizan una serie de actividades pro recaudación de fondos para suplir algunos de los gastos que tienen. 

Presencia.  La fundación “Un Techo para mi País” está  presente en cerca de 15 países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

En el país tiene alrededor de 100 miembros, entre voluntarios, directivos y colaboradores.

Son estudiantes universitarios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Pontificia  Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Universidad Iberoamericana (Unibe), Apec y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo   (INTEC).

  Planes.  Dentro de sus planes inmediatos, la fundación tiene previsto construir  50 casas este año y llegar a las 200 en  el año 2010.

 Además desean involucrar a unos 300 voluntarios.    

Origen. Según explicaron los jóvenes, la fundación “Un Techo para mi País” (UTPMP) es una organización latinoamericana que nació en Chile en el año 1997.

“Después de concluir unas misiones construyendo una capilla en el pueblo de Curanilahue, un grupo de jóvenes universitarios apoyados por Felipe Berríos S.J., sintió la necesidad de denunciar la situación de extrema pobreza en que viven millones de personas en asentamientos precarios, a partir de la construcción de viviendas de emergencia y la ejecución de planes de habilitación social”, detalló Corzo.

Agregó que  así surgió la necesidad de convocar a toda la sociedad, dando a conocer que la falta de oportunidades y las condiciones en que viven más de 200 millones de latinoamericanos representa una injusticia “que nos involucra y compromete a todos”.

“La solidaridad de los jóvenes no tiene fronteras. Es por eso que el proyecto se expande por toda Latinoamérica a partir del año 2001”, enfatizó.

Los jóvenes

Claudia Jiménez

Me encanta la experiencia, porque me permite compartir con personas muy humildes; se produce una verdadera compenetración. Desde que me enteré en la universidad del proyecto me integré, ya que soy muy solidaria”.

Sofía Iglesias

Es muy bonito saber que jóvenes de diferentes países de la región trabajan por una causa común que es erradicar la pobreza. Hacer un esfuerzo por cambiar esa realidad que nos golpea día a día y no nos permite avanzar”.

Renato Corzo

La idea es detectar los barrios más pobres del país para intervenirlos y ayudarlos a mejorar la calidad de vida de sus moradores. De esta manera, contribuimos a reducir los niveles de pobreza existentes actualmente”.

Johanna Reyes Malaga

Soy peruana y vine al país a colaborar con este proyecto porque creo que todos debemos aportar para mejorar la calidad de vida de nuestra gente. No es posible que tantas familias vivan en condiciones tan deplorables”.

Las claves

1. Voluntarios

Día a día miles de estudiantes universitarios de todo el continente trabajan junto a los pobladores de los asentamientos marginales para mejorar su calidad de vida a partir de la construcción de viviendas de emergencia y programas de habilitación social.

2. Fuerza de trabajo

  Más de 200,000 jóvenes de los diferentes países miembros han asumido el compromiso de cambiar esa realidad de extrema pobreza.