Gremialismo a lo serio

Gremialismo a lo serio

Confieso mi tozudez en defender el concepto: no dañar no dañarse. Lo explico de forma ampliada en mi nuevo libro, El Divorcio Inteligente. He decidido no ser espectador y he querido participar; decir lo que pienso, practicar con el ejemplo y aspirar a ser diferente. Sé que es difícil confrontar a la patología social dominicana, la que postula el “dejar hacer, dejar pasar” repartir, distribuir y coger, para sintonizar y armonizar con la vieja cultura patológica.

Me anima ver a jóvenes empoderados, demandando equidad, justicia social, sociedad de derecho, empleo decente, inclusión al desarrollo, cero corrupción, etc. Solamente la participación militante y comprometida con las causas y la dinámica psicosocial y socio-cultural hace posible el fortalecimiento del espíritu y la conquista de la esperanza.

El domingo 18 de noviembre a las 11 de la mañana se celebró la        vigésimo séptima Asamblea General Ordinaria de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL). Allí 21 países representando sus asociaciones y sus candidatos a las diferentes secretarias regionales y a la nueva presidencia para la APAL. Confieso, que al escuchar la propuesta por la República Dominicana a la Secretaría Regional México, Centroamérica y el Caribe con mi elección, se me quería salir el corazón y sentía una sensación de nudo de garganta, sed, alegría, pasión e intranquilidad.  

21 compañeros, 3 presidentes de APAL defendía mi candidatura, Cuba, México la proponía, junto a República Dominicana. Sencillamente la acepté, era un honor, una distinción y un reconocimiento al país y a las nuevas generaciones que participan en la vida gremial de APAL.  Ahora, como decía el presidente Alfredo CIA, a este nuevo comité ejecutivo le espera mucho trabajo, y contamos con mujeres y hombres calificados. Lo mismo manifestaba Rodrigo Cordobas, el presidente ganador para los próximos dos años, y despedíamos al doctor Camarena de México que había realizado una excelente gestión.

Gremialismo a lo serio, fueron mis palabras al presidente CIA. Participar con México, Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá, Cuba, Haití, Puerto Rico y República Dominicana de forma activa, motivado cada uno en hacer lo posible y lo correcto en nuestros países, por una salud mental que sea universal, humana, con derechos y sin exclusión.

Me comprometí con mis compañeros de la región a coordinar de forma inclusiva, equitativa, eficiente y eficaz, pero sobre todo con el respeto y la admiración que les tengo a las presidentas y presidentes de cada país. Nuestras regiones tienen los mismos problemas: pocos presupuestos en salud mental, falta de políticas públicas en violencia de género, drogas, juegos, violencia social, etc. Se necesitan más psiquiatras, mejor calidad de vida y una propuesta de felicidad y bienestar para nuestros pacientes. “Gremialismo a lo serio para ser la diferencia”, son los conceptos que he defendido.