Gran potencial del mercado asegurador dominicano

Gran potencial del mercado asegurador dominicano

POR ENRIQUE A. VALDEZ AGUIAR
La penetración del seguro en la República Dominicana medida en términos del Producto Interno Bruto fue de un 2.05% en el año 2004 siendo un 1.86% para los negocios de no vida y un 0.18% para los negocios de vida, de acuerdo al estudio Sigma No. 2/2005 de la Compañía Suiza de Reaseguros el cual fue publicado recientemente.

Si comparamos estas cifras con el promedio de Latinoamérica y el Caribe, donde el mercado de seguros tiene un promedio de penetración ascendente al 2.47% del PIB podemos colegir que nuestro país todavía está por debajo de la media y en algunos casos considerablemente rezagado si comparamos ese índice con los de Trinidad y Tobago (7.85%), Jamaica (5%), Chile (3.93%), Panamá (3.07%), Brazil (2.98%), Argentina (2.68%), Colombia (2.51%) y El Salvador (2.28%). Del resto de los países Latinoamericanos solo se encuentran  por debajo de República Dominicana Costa Rica (1.87%), México (1.86%), Ecuador (1.68%), Perú (1.31%) y Guatemala (1.09%).

En términos de composición de mercado resulta interesante hacer notar que solo un 8.7% de nuestro volumen lo componen los riesgos propios de Vida, cuando la media a nivel de Latinoamérica en cuanto a composición de cartera es de un 40% para los riesgos de vida y 60% para los riesgos de no vida. Esto podría encontrar su justificación en los procesos cíclicos de devaluación a que ha sido sometida nuestra moneda, los cuales mermaron el valor real de las protecciones contratadas en pesos dominicanos y empujaron a los asegurados a contratar coberturas de vida en moneda fuerte fuera de nuestros límites territoriales.

No obstante, la tendencia anterior bien pudiera revertirse y los ramos de vida incrementar su incidencia en el mercado asegurador dominicano ya que actualmente no existen limitaciones para que las compañías aseguradoras locales puedan suscribir en moneda extranjera. Adicionalmente a esto, el clima de estabilidad económica y cambiaria que estamos experimentando desde el tercer trimestre del año pasado induce a los asegurados a reconsiderar la contratación de sus coberturas de vida con las aseguradoras locales aún sea en moneda local.

En lo que respecta a la densidad de seguros, o sea, la suma por habitante y por año que en un país se invierte en seguros podemos apreciar en el estudio de la Suiza de Reaseguros que en República Dominicana ese indicador es de US$41.3, suma ésta que apenas alcanza para cubrir un 45% de la media de Latinoamérica y el Caribe que asciende a US$90.9.

Obviamente, hemos querido comparar nuestros indicadores con los de países con economías emergentes como la nuestra y ubicados en nuestra zona geográfica, ya que de hacerlo con los países poseedores de economías desarrolladas, o con la media mundial, supondría diferencias aún mayores que pudieran inducir al desaliento.

Para que tengamos una idea de lo anterior solo bastaría referir que mientras la penetración del seguro en nuestro país es de un 2.47% del PIB la media de Norteamérica es 9.17%, Europa 7.89%, Asia 7.37%, Africa 4.89%, Oceanía 7.65% y el promedio mundial es de 7.99%.

Si hablamos ahora en términos de densidad de seguro, mientras República Dominicana alcanza US$41.3 por persona, en Norteamérica este índice es de US$3,601.1 p/p, Oceanía US$1,736.9 p/p, Europa US$1,427.9 p/p, Asia US$194.3 p/p, Africa 43.4 p/p y el promedio mundial es de US$511.5 p/p.

A pesar de lo desigual que pueden parecer los indicadores anteriores, los mismos lejos de desanimarnos debieran hacernos tomar conciencia del gran potencial que tiene el mercado de seguros en nuestro país y las múltiples oportunidades de crecimiento que el mismo representa tanto para los jugadores actuales como para los que están por venir.

No en vano algunas aseguradoras internacionales están poniendo los ojos en mercados emergentes como el nuestro, como una forma de apalancar un futuro crecimiento de sus operaciones tomando como base nuestra potencialidad y así ir reduciendo la dependencia de mercados que pudieran estar llegando a su punto de saturación.

En consecuencia, si nuestro mercado asegurador identifica debidamente los nichos de mercado a la luz de la coyuntura económica actual, el mismo pudiera convertirse en uno de los sectores económicos más beneficiados a mediano plazo incrementando significativamente su proporción del PIB. El potencial está ahí y solo falta capitalizarlo.