God bless America

God bless America

En estos precisos momentos, a lo largo y ancho del territorio de los Estados Unidos hay 11 millones de inmigrantes residiendo en condición de ilegalidad. Son personas que, por diferentes vías y formas, llegaron a la tierra de George Washington en busca de una mejor suerte.

América sigue siendo todavía la tierra que atrae con el sueño de una mejor condición de vida, de libertad, de seguridad y de protección humana. 

Por eso hoy el mundo, y especialmente la comunidad hispana, ve con tan buenos ojos la decisión del Presidente Barack Obama en el sentido de convertir en una gran prioridad de su segundo mandato la Reforma Migratoria.

En su gran esfuerzo y compromiso con esta iniciativa, el señor Obama ha dicho que Estados Unidos es una nación de inmigrantes.

Y aparte de la favorable disposición positiva del mandatario norteamericano, todo indica que en el Congreso los dos partidos marcharan de acuerdo en la aprobación de la pieza.

A diferencia de los meses pasados, cuando se estaba en la plena campaña por la presidencia, ahora se nota una armonía entre Republicanos y Demócrata, específicamente en cuanto a este tema.   Se trata de un fenómeno que alegra a muchas familias.

En cualquier parte del mundo, la historia de un ilegal es una siempre llena de mucha tristeza, de incertidumbres, de dolor y que involucra a muchas personas. Lo común es que el extranjero sufra, en cualquier parte, los estragos del rechazo, de la discriminación racial, del celo y del egoísmo irracional.

Darle una condición de legalidad a una masa humana tan enorme como la que se ha introducido en Estados Unidos, habla muy bien del alto nivel de tolerancia, de compasión, de amor y de humanismo de todo el pueblo americano.