Frío sigue matando

Frío sigue matando

KIEV (AFP).- Europa seguía atenazada ayer, jueves, por la ola de frío glaciar que sufre y la macabra lista de víctimas ha aumentado con el anuncio de 70 muertos adicionales, pero algunos países esperan ansiosos una subida de las temperaturas para el fin de semana.

Ucrania ha registrado otros 40 muertos en las últimas 24 horas, según el ministerio de Sanidad.

Estos fallecimientos elevan a 181 el número de víctimas mortales desde el comienzo de la ola de frío polar el pasado sábado, que ha motivado la hospitalización de 575 personas entre miércoles y jueves.

Polonia continuó aumentando su balance de víctimas por el frío, con diez nuevos muertos el miércoles, con lo que el número de fallecidos asciende a 63 personas en la última semana.

Un total de 185 personas murieron en territorio polaco desde comienzos del actual invierno (boreal), según la policía.

Las temperaturas de menos 35 grados centígrados de los últimos días se vieron reducidas este jueves a -12 grados en el sureste de Polonia y a -2 grados en el noroeste. Este ascenso relativo ha permitido la reapertura de las escuelas en numerosas regiones del país, tras permanecer varios días cerradas. Los meteorólogos prevén temperaturas más suaves para los próximos días en el país, pero advierten del riesgo de fuertes nevadas.

En Rumanía, el balance anunciado el jueves por el ministerio de Sanidad establece 45 muertos en seis días, o sea 18 más que la víspera. Y es que el miércoles por la noche las temperaturas cayeron hasta menos 34 grados centígrados en la localidad central de Covasna. Las condiciones de vida de miles de rumanos habían mejorado el jueves debido a que el suministro de gas ruso se ha normalizado y pueden encender sus calefacciones, según fuentes oficiales.

En cambio, en Georgia se ha agravado la crisis energética. La parte oriental del país y la capital, Tiflis, seguían privadas de electricidad el jueves, mientras que la reparación del gasoducto ruso saboteado el domingo progresaba lentamente. En Rusia, por su parte, las temperaturas parecen haber vuelto a la normalidad, con los habituales entre -6 y -8 grados centígrados del invierno moscovita.