Frío ártico azota Moscú

Frío ártico azota Moscú

Por Miguel Bas
Moscú, 18 ene (EFE).- Al menos cuatro muertos y la paralización parcial del transporte urbano es el primer resultado del frío de menos de 30 grados bajo cero que azota la capital rusa y que por primera vez en más de 100 años persistirá durante cuatro días más.

   El número de víctimas en las dos últimas noches, cuando las temperaturas bajaron de 30 grados bajo cero, ascendió a cuatro personas y otras 15 personas han tenido que ser hospitalizadas.

   Esta madrugada ha sido, según los meteorólogos, la más fría de este invierno, con temperaturas en la ciudad de hasta 32 grados bajo cero y 35 en los alrededores de la capital.

   Este récord, sin embargo, será batido la próxima noche, cuando el termómetro, según los pronósticos, podría bajar en la capital hasta 36 grados bajo cero y en los alrededores hasta 40 grados.

   Además en la región de Nóvgorod, a unos 350 kilómetros al noroeste de Moscú, tan solo en la madrugada pasada murieron de frío 12 personas.

   En total, desde que llegó el invierno el frío se llevó 109 vidas, con la primera víctima ya en octubre pasado.

   Los meteorólogos explican que la brusca caída de temperaturas actual se debe a la crecida influencia de un ciclón que ha traído a la parte europea de Rusia las gélidas masas de aire siberiano.

   A ello se suma la alta presión, que aumenta el enfriamiento de la superficie terrestre.

   Solo para el fin de semana se espera una ligera subida de temperaturas, hasta 27-29 bajo cero el sábado y 23-28 el domingo.

   El frío ha golpeado también a la economía rusa.

   La extracción de crudo, principal rubro de exportaciones del país, fue ayer 4.200 toneladas menos que el día anterior debido a las bajas temperaturas, informó hoy el Ministerio de Industria y Energética de Rusia.

   «El descenso de la extracción de petróleo durante la temporada de bajas temperaturas en una situación normal», explicó en un comunicado especial, pues requiere una «adaptación del ciclo tecnológico».

   En Moscú, el frío afectó asimismo la construcción, y no solo por los obreros que trabajan a la intemperie, sino por la parálisis de las grúas y otros mecanismos que requieren energía eléctrica, que las autoridades intentan ahorrar para atender la creciente demanda de viviendas y hospitales.

   También quedaron paralizados los ascensores adosados de centenares de edificios, principalmente en el casco viejo de Moscú, así como el comercio en kioscos, muy difundido en la capital rusa.

   Por si fuera poco, han disminuido los suministros de gas, lo que ha forzado el paso de las plantas eléctricas al régimen de reserva y ya motivó cortes del alumbrado público en algunos barrios capitalinos.

   Prácticamente han dejado de funcionar las escuelas, aunque el frío no asusta en absoluto a los escolares, que gustosamente disfrutan en las calles de estas imprevistas vacaciones.

   El frío provocó además serias interferencias en el transporte público, tanto en el servicio de autobuses, que no consiguieron arrancar, como en el de trolebuses y tranvías, por la caída de las líneas eléctricas.

   En otras ciudades, como en Nizhni Taguil, en los Urales, las autoridades han decidido suspender por completo el transporte eléctrico.

   A los fallos del transporte público se sumó el incremento de pasajeros provocado por los propietarios que habitualmente utilizan sus propios automóviles para desplazarse por la ciudad pero estos días no consiguen hacerlos arrancar.

   Hasta los ferrocarriles han sentido el frío.

   Un tren de cercanías expreso bloqueó hoy el acceso ferroviario a la capital desde Oriente por el fallo del sistema de frenos provocado por las bajas temperaturas.

   Los banqueros aseguran que los usuarios de tarjetas de crédito de momento no tendrán problemas con los cajeros automáticos, pero solo si las temperaturas no bajan de 40 grados bajo cero.

   Pese a las recomendaciones para resistir el frío difundidas por los medios de información, los moscovitas no parecen asustados y por la calles con frecuencia se puede ver a transeúntes tomando helado, cuya temperatura estos días supera con creces la ambiental. EFE