FINANCIAL TIMES
Escándalo por recaudación presiona a Lula

FINANCIAL TIMES <BR>Escándalo por recaudación presiona a Lula

POR RAYMOND COLITT
SÃO PAULO.- La crisis política de Brasil se intensificó este lunes, con nuevas acusaciones de recaudación impropia de fondos que amenazan con obligar a la renuncia del figuras cercanas al presidente Luis Ignacio Lula da Silva.

La intensa cobertura de los medios, que incluye transmisiones en vivo de las indagaciones congresuales sobre las quejas por corrupción en varias empresas estatales y un supuesto esquema para comprar el respaldo de legisladores, han dejado al gobierno del señor Lula da Silva en su situación más débil desde que llegó al poder en enero de 2003.

El lunes, después de algunas semanas de estabilidad, el índice de acciones Bovespa cayó más de 1% en el comercio de la tarde, mientras que el real perdía 0.45 frente al dólar estadounidense.

El fin de semana, el Partido de los Trabajadores (PT), del señor Lula da Silva, admitió haber recibido ayuda financiera de Marcos Valerio de Souza, jefe de una firma publicitaria con contratos del gobierno y el principal sospechoso de los sobornos a los legisladores. Delubio Soares, el tesorero del PT, admitió proporcionar información imprecisa sobre las relaciones del partido con el señor de Souza. El PT había negado previamente tener relaciones financieras con el señor de Souza, un amigo del señor Soares.

El mes pasado, José Dirceu, el jefe de personal del señor Lula da Silva, se convirtió en la primera baja de alto nivel del escándalo.

Silvio Pereira, secretario general del PT, renunció el lunes. Los señores Soares y José Genoino, el presidente del PT, también están bajo presión para que dejen el cargo y la reelección de Lula da Silva en octubre del año próximo, que se consideraba casi cierta hace unos meses atrás, ahora está en duda. «No presentarse a la reelección sería la mejor salida para el PT y para Lula», dijo Cristóbal Buarque, sugirió un influyente senador del PT.

El escándalo ha irritado a los partidarios tradicionales del PT, que durante la mayor parte de sus 25 años de existencia hicieron campaña bajo la bandera de la ética política.

«El liderazgo ignoró su base y pensaron que podrían hacer lo que quisieran con el partido», dijo Iván Valente, un congresista por el PT. «Genoino se tiene que ir».

Se espera que el señor Lula da Silva anuncie un cambio de gabinete pronto, como un esfuerzo por reconstruir su alianza dividida de partidos de izquierda y centros que forman la coalición gubernantal de Brasil.

Los líderes de la oposición dicen que la relación con el señor de Souza fue parte de un plan más amplio en el cual el PT utilizó fondos públicos para financiarse a sí mismo y a sus aliados, y para ayudar a asegurar una mayoría en el Congreso. «Es algo tremendo. El dinero de las arcas del gobierno está pagando los compromisos de un partido político», dijo Alberto Goldman, jefe del PSDB, el partido de oposición, en la cámara baja. El PT niega estas acusaciones.

También se sospecha que el gobierno haya designado aliados políticos, en lugar de trabajadores civiles, para las empresas públicas, para poder recompensar a los electorados y partidos con contratos de obras públicas.

«El PT intentó asegurarse el poder a toda costa. Quisieron llegar demasiado lejos, demasiado rápido», dijo Amaury de Souza, analista político de la consultoría MCM.

Cada vez ha habido más pruebas en las últimas semanas, en al menos dos empresas estatales: el servicio postal y el instituto de re-aseguros (IRB).

Mientras tanto, el Congreso se ha convertido en un campo de batalla, con cinco investigaciones congresionales sobre cargos de corrupción que implican al gobierno y partidos de oposición.

Como parte del cambio en el gabinete esperado, el partido centrista PMDB dice que se le prometieron dos ministerios adicionales a cambio de los votos de la mayoría de su facción en la cámara baja.

La mayor parte de los analistas creen que esto traerá poco respaldo duradero. Muchos candidatos del PMDB enfrentarán al PT en varias elecciones de gobernación el año que viene, y desean distanciarse del gobierno. «La supervivencia de la alianza dependerá de los cálculos electorales, no de los cargos en el gabinete», dice Walder de Goes, un politólogo en Brasilia. «Y en eso el gobierno se ve cada vez más débil».

Por ahora, muchos analistas consideran que el efecto de la crisis sobre la economía se mantiene limitado. «Hay un ruido enorme, pero cuando todo se diga y se haga, vamos a ver pocas posibilidades de cambio en la política económica», dijo Mario Mesquita, jefe económico de ABN Amor Brasil. (Trad. IPC)

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION