Fiesta de la Música 2014 en Santo Domingo

Fiesta de la Música 2014 en Santo Domingo

Cuando se habla de las mayores conquistas culturales no podemos dejar de mencionar a Francia como la excepción… Desde la conquista de la presidencia socialista del presidente François Mitterrand en 1981, el modelo cultural del mundo es Francia, haciendo su bandera todo lo relacionado a las artes y la cultura. Al punto de que este país ha tenido la delicadeza de dejar los bienes culturales fuera de todo tratado o negociación comercial. Bajo el lema “una película no es lo mismo que un zapato y un disco no es lo mismo que una lechuga” han logrado ganar la batalla en el seno de la Unión Europea.

Todos los gobiernos posteriores al de Mitterrand han defendido su industria cultural. Esta postura la han exhibido en todos los escenarios mundiales y ante poderíos como el de Hollywood, esto en lo que aplica a la industria cinematográfica. De manera que se lucha por defender una identidad cultural.

Hacemos esta introducción para hablar de “La Fiesta de la Música”, una celebración internacional que se realiza mundialmente el 21 de junio, el primer día del verano en el hemisferio Norte, que a su vez es el primer día del invierno en el hemisferio Sur. Su objetivo es promocionar la música de dos maneras: la primera que los músicos aficionados voluntariamente salgan a tocar a la calle. La segunda es con la organización de conciertos gratuitos, en los que el público tenga la oportunidad de presenciar sus artistas preferidos sin importar estilo ni origen.

Su historia se remonta al 1982 cuando Jack Lang era ministro de Cultura de Francia. Su primera edición fue el 21 de junio de 1982, además es el solsticio de verano: esta fecha también tiene relación con las festividades paganas de la antigüedad, en las cuales se rendía culto a la naturaleza y sus transiciones. Volviendo a Jack Mathieu Émile Lang, este político francés y miembro de Partido Socialista, en su época de ministro de Cultura, en el gobierno de François Mitterrand, fue el autor de la Ley Lang, de agosto de 1981, que regula el precio de los libros en Francia, así como también, como señalamos arriba, fue el creador de la Fiesta de la Música en el mismo año. Este magnífico e importante político, hombre culto y de visiones, dejó grandes aportes a la cultura francesa, entre los que destacamos haber impulsado el Festival de Teatro de Nancy, producto desarrollado para la Universidad de Nancy, Francia, cuando fue profesor de derecho internacional en dicha academia.

La Fiesta de la Música pone en realce la riqueza de la diversidad musical que se produce y se expresa en Francia a partir del 81. El ministro Lang aprovechó esa fuerza social cultural de la música y la plasmó en la idea de abrir la ciudad de París; entregar la capital de la cultura del mundo en el más diverso, más plural y más libre concierto musical. Ese primer año del lanzamiento vivíamos en nuestra ciudad: París, en el distrito 11, entre Nation y Place de la Bastille. Eran años de la música raíz, de la música fusión, años que revelaron las grandes voces de África y los grandes músicos. En la Place de la Republique, Salif Keita, en Saint Denis Alpha Blondy, en Nation, y en Angelique Kidjo. Todos ellos participaron generosos y libres, para darle a esta fiesta el sello de la diversidad. Desde entonces, todos los años, en el mundo entero, en las ciudades más inesperadas la música convoca, la música llama y la música une.

Versión dominicana. Esta fiesta se ha internacionalizado. En su edición de 2006, se celebró en 250 ciudades de 120 países, y en Santo Domingo se inicia en el 2009, en la Alianza Francesa de Santo Domingo, en espacios como sus jardines, sala de exposición, sala de maestros y recepción. Debido al éxito de esta cita cultural en el año 2010 el evento desde entonces es celebrado en la Zona Colonial de la ciudad capital de Santo Domingo.

Esta versión dominicana es una gran manifestación gratuita y popular, abierta a todos los participantes aficionados o profesionales de la música que deseen expresarse de manera artística. Miles de personas se suman cada año al evento, formando un público curioso y abierto, donde se mezclan todos los géneros musicales y que está dirigido a todos los públicos. Su objetivo es popularizar la práctica musical y de familiarizar a un público heteróclito con todas las expresiones musicales. Se convierte en la ocasión perfecta para dialogar libremente con música.

Este 21 de junio, día oficial de la manifestación y solsticio de verano, tenemos cinco lugares estratégicos de la Ciudad Colonial que representarán cada uno un estilo musical diferente:

• Parque Colón: escenario principal con temática “raíces”

• Parque Duarte: música rock

• Casa de Teatro: género jazz y blues

• Centro Cultural de España: estilo urbano

• Capilla de los Remedios: conciertos clásicos y acústicos.

Definitivamente, esta es una oportunidad de disfrutar de un evento musical considerado como uno de los más grandes del mundo, y que justamente el mismo día es celebrado en más de 250 ciudades de 120 países con las propuestas musicales de cada uno de estos, ubicados en diferentes continentes y puntos del mundo.

La Fiesta de la Música es un concepto muy exportado por Francia, gracias a las muchas ciudades y capitales que la celebran. Desde hace más de 30 años, la gente invade las calles de diferentes puntos del mundo que con el paso del tiempo han convertido la misma en una celebración internacional gracias al dinamismo de la red cultural francesa en el extranjero. El objetivo es poner de relieve la diversidad de esta celebración y la universalidad del concepto, con una amplia oferta para todos los gustos, ya que este festival representa toda una oferta musical y para diversos públicos por la variedad de géneros.

Es importante destacar la labor pedagógica que desarrollan las Alianzas Francesas en el mundo, y por supuesto, en Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, al aprovechar este evento cultural para tratar temas específicos de la materia de educación musical. Por esta vía se introducen y trabajan diferentes conceptos de música, que, según la definición tradicional, es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, entre otros elementos. Así los estudiantes de los centros franceses y de los diversos países que han adoptado este aporte de la cultura francesa adquieren los conocimientos elementales de las figuras e instrumentos musicales, así como la diversidad de la música del mundo.

Finalmente, quiero compartir la siguiente experiencia que disfruté hace unos tres años, cuando al asistir y observar la organización de la gran operación “Ecos de la Fiesta” en la sala parisina La Bellevilloise, uno de los centros neurálgicos de la cultura independiente y pluridisciplinar que destina sus más de 2000 metros cuadrados a todas las formas de expresión artística y experimentación. Allí, el público disfrutó de una auténtica vuelta al mundo multimedia con las diferentes celebraciones de la Fiesta de la Música, gracias a que organizadores de diferentes continentes enviaron a través del internet fotografías que se proyectaron durante el acontecimiento. El objetivo es poner de relieve la diversidad de esta celebración y la universalidad del concepto, disfrutarlo en paz, por el bien humano y la diversidad que con respeto une a los pueblos.