Felipe Alou se siente orgulloso de sus orígenes

Felipe Alou se siente orgulloso de sus orígenes

POR ENRIQUE ROJAS
MIAMI, Florida.-
Cincuenta años después, Felipe Alou aún está batallando para defender el nombre de su familia, pero mucho más importante, sus orígenes de hombre duro y trabajador, signo inequívoco de la raza hispana, especialmente la dominicana. Recientemente, el dirigente de los Gigantes de San Francisco se vio obligado a retomar las armas para librar una batalla de una antigua guerra que creía terminada.

«Soy un hombre orgulloso de mi origen. Cuando alguien trata de humillarme aludiendo a mis orígenes de hombre simple y latino, entonces me siento con la obligación de defenderme y defender mi raza», dijo Alou a Hoy.

El primero de los seis hijos de José Altagracia Rojas y Virginia Alou Reynoso ha sido el más prominente miembro de una familia que ha dado grandes frutos a la República Dominicana a través del béisbol de Grandes Ligas.

Sus hermanos Mateo y Jesús, su hijo Moisés y su sobrino Mel Rojas son los otros integrantes de la familia Rojas Alou que militaron en la gran carpa.

Hace dos semanas, un comentarista de la emisora que transmite los partidos de los Gigantes describió como «caribeños descerebrados» a los peloteros latinoamericanos del club y atacó el origen y condiciones mentales de Alou.

El miércoles por la noche, luego que los Gigantes perdieran 3-2 ante los Rockies de Colorado, Larry Krueger, de KNBR, habló al aire sobre el decadente equipo y sus «bateadores caribeños descerebrados que batean bolas que deberían dejar pasar». Después, agregó, «En Felipe (Alou) tienes a un manager cuya mentalidad está como la de Cream of Wheat», en referencia al anuncio de la caja de cereales de ese nombre que tradicionalmente ha mostrado a un negro llamado Rustus vistiendo un gorro de cocinero y sirviendo un tazón de cereales a un grupo de niños blancos.

La reacción de Alou no se hizo esperar y el dominicano salió al frente a nombre de todo su equipo.

«Realmente me entristeció saber que 40, casi 50 años después vuelvo a escuchar comentarios como éste», dijo el manager, quien enfrentó racismo como pelotero negro dominicano en las ligas menores del sur del país hace casi cinco décadas.

A pesar de que la emisora castigó inicialmente a Krueger con una semana de suspensión sin disfrute de sueldo, posteriormente tuvo que despedir al locutor y a otros dos empleados por burlarse de una entrevista que concedió Alou a la cadena ESPN.

«Desde que estalló el incidente mantuve mi posición de que no quería que botaran a ese hombre de su trabajo. Nadie debe jugar con la comida del otro, pero tampoco entiendo porque siguieron con el tema», dijo Alou. «Soy un hombre de 70 años que ha estado defendiendo sus posiciones desde que salió de Haina a jugar pelota profesional hace 50 años», dijo Alou.

«No es verdad que a los 70 años voy a aceptar los mismos insultos de cuando tenía 20 años. Creo que ya estoy crecidito para eso», agregó.

«Pero ese es un tema que quiero dar por terminado. No volver a hablar del asunto», dijo el quisqueyano.

POCAS ESPERANZAS

Por muchas razones, especialmente por su posición en el standing, la temporada del 2005 será recordada como una de las peores en la historia de los Gigantes.

El equipo no ha contado en todo el año con el estelar jardinero Barry Bonds, el cerrador Armando Benítez apenas ha trabajado en ocho partidos, las lesiones han limitado la presencia del jardinero Moisés Alou y el derecho Jason Schmidt y para el colmo, la lesión de Bonds y el conflicto con el comentarista provocaron un circo de distracción en el camerino.

Los Gigantes (50-66) perdieron dos de tres juegos ante los Marlins de Florida en la serie de fin de semana en el Dolphin Stadium para alejarse a ocho juegos del primer lugar de la División Oeste, que lideran los Padres de San Diego (58-58). «Hemos jugado mala pelota por cuatro meses y medio y no creo que podamos mejorar mucho en lo que resta de la temporada», dijo Alou.

«Pero estamos a ocho juegos cuando quedan cerca de 45 juegos a cada club y la División Oeste está muy débil. Antes que nada, necesitamos salud para tener alguna oportunidad», dijo.

VUELVEN ALOU Y BENITEZ

Alou anunció que su hijo Moisés, quien está lastimado del tobillo izquierdo, regresará a juego el próximo jueves en Cincinnati.

Moisés, quien batea .328 con 13 jonrones y 43 carreras remolcadas, fue colocado en lista de lesionados por segunda vez en la temporada el pasado jueves, retroactivo al tres de agosto.

Moisés y Felipe fueron los representantes de los Gigantes en el Juego de Estrellas de julio pasado, en Detroit. «Moisés se echó encima este equipo después que salió de la lista de lesionados en abril y por la mala situación no podía descansarlo.

Eso aceleró que regresara a la lista de incapacitados», dijo Felipe.

Benítez, quien apenas ha trabajado en nueve entradas después de firmar un contrato millonario para ser el nuevo cerrador de los Gigantes, salió ayer de la lista de lesionados por 60 días esta semana.

«Ya me siento mejor. Creo que aún puedo recuperar parte del tiempo perdido en la lista de incapacitados», dijo Benítez. Benítez ha salvado 248 partidos en su carrera, pero solamente cuatro con el uniforme de los Gigantes y ninguno desde el 23 de abril, cuando enfrentó a los Cerveceros de Milwaukee.