¡Fantástico! Al echarse la paloma

¡Fantástico! Al echarse la paloma

La semana antepasada, antes de marcharse para acompañar al señor Presidente doctor Leonel Fernández en su recorrido turístico prepagado de despedida por el Viejo Continente, el Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ingeniero Víctor Díaz Rúa, declaró que debido a los atrasos y la apatía mostrada por la constructora CODACSA, la demandaría con fines de rescindir el contrato que fuera adjudicado para construir la denominada “Autovía del Este”, que incluía además,  el mantenimiento de Las Américas hasta Boca Chica y desde ahí proseguir hasta la ciudad de La Romana.

Hasta ahora, CODACSA, empresa constructora española que asimiló a la perfección los dolosos trueques de espejitos por oro efectuados por los “colonizadores” durante la conquista del territorio que posteriormente fue llamado América, ha invertido ventajosamente el dinero que se paga en el peaje -cuya administración obtuvo por miopía de nuestros funcionarios públicos asalariados- en la construcción y reparación  de la susodicha autovía.  El problema surge cuando CODACSA, que no cuenta con equipos pesados suficientes –para muestra ver su campamento de área de servicio consistente en una caseta, dos medio furgones, cuatro o cinco camionetas y unas cuantas barreras protectoras de hierro galvanizado- ha tenido que mantenerse de brazos cruzados los dos últimos años y sólo se ha movilizado para dar de vez en cuando auxilio gratuito en carretera o contratar unos cuantos barrenderos para la limpieza general de desechos en  ambas sendas.

En la semana anterior salió un reportaje en uno de los matutinos capitalinos, en el cual se contabilizaron más de 600 hoyos y baches solamente en la autopista Las Américas, que constituye nuestra entrada principal de tránsito obligatorio para los turistas que visitan la ciudad Primada de América.  Una verdadera vergüenza que causa esta impresión lastimera por este estado de abandono sin que aparentemente tenga dolientes.

Otra fuente de corrupción que habíamos denunciado en una entrega anterior es la impasibilidad voluntaria en connivencia con el complejo turístico Playa Nueva Romana, para no terminar el tramo que está frente al mismo, con la finalidad de que los viajeros, al reducir la marcha, se tengan que fijar necesariamente en la promoción que desde un atrayente edificio se ofrece.  Ahí, levantaron una valla que destaca la adquisición o donación de una villa al famoso tenista Rafael Nadal, pero minimizan el peligro de tener los vehículos que entrar de repente en doble vía y ya se han registrado  graves accidentes motivados por esta  provocada negligencia.

El ministro Díaz Rúa esperó la terminación en unos días del período del actual gobierno, para realizar esta pantomima, a sabiendas de que sus días están contados y por lo tanto no podrá, ni rescindir la concesión, ni tampoco someter la constructora por incumplimiento de contrato.  Hubiese sido más prudente quedarse callado y no convertirse en un especialista de “amagar y no dar”.  Sino pregúntenselo a los habitantes de El Valle y Sabana de la Mar, a los que les prometió la carretera y sin pecar de ser exagerados, vayan a ver el estado calamitoso de la misma.

Por ahora CODACSA puede estar tranquila y hasta reírse del ministro de MOPC, pero que se cuide a partir del 16 de agosto, porque al entrar otro gallo al redondel, le pueden dar un golpe de bolsón que acabe con tanta charlatanería y falta de autoridad en el cumplimiento de un contrato que tiene tres años de retraso y que de seguro al no poderse rodar continuamente por la vía, se convertirá en una retranca, una vez sea inaugurada próximamente la Autopista del Coral.  CODACSA, sin ánimo de ofender, aprende de ODEBRECHT.