Evalúa procesos vive Sudamérica

Evalúa procesos vive Sudamérica

POR GERMAN MARTE
El proceso que vive América Latina con el triunfo de Evo Morales en Bolivia, Chávez en Venezuela, Lula en Brasil y otros representantes de izquierda, es consecuencia del fracaso de la política neoliberal de las últimas décadas, afirmó ayer el historiador José Antinoe Fiallo.

Explicó que el modelo neoliberal trajo como consecuencia una mayor concentración de la riqueza en pequeños grupos corporativos en la mayoría de los países que siguieron esa política,  y por lo tanto un creciente proceso de restricción de la democracia representativa que ha ido degenerando, al punto que cada día las decisiones son tomadas por grupos cada vez más pequeños.

Y esta situación ha provocado que los pueblos latinoamericanos busquen alternativas que en vez de una democracia representativa, promuevan la democracia participativa, con una dinámica de abajo hacia arriba.

En su opinión, los dominicanos deben darle seguimiento a este proceso porque es uno de los países más vulnerables de la región.

Recalcó que República Dominicana está obligada a asumir una política en relación al Caribe, que asocie intereses de las mayorías de las poblaciones de las islas de la región.

El país tiene que definir entre integrarse al libre comercio o pensar en desarrollar una política caribeña y conectarse a un proceso con una lógica diferente más participativa y más endógena «pensando en que la gente debe ser protagonista y que debe partirse de sus problemas para la definición de la política económica», precisó Fiallo.

 SIMPATÍA CON CHAVES Y EVO MORALES

Y  esto, precisó el catedrático, implica buscar una vía diferente, al margen de los partidos tradicionales. Señaló que en la calle se percibe que entre los dominicanos hay identificación con una serie de planteamientos de Chávez y Evo Morales, y piensa que «ya está bueno de los esquemas que hemos estado siguiendo en los últimos 20 o 30 años».

Citando a Américo Lugo, Fiallo dijo que en República Dominicana las cosas comenzaban tardíamente «pero comenzaban», «estamos en un proceso en que la gente dio el primer paso y hay un desencanto con los tres principales partidos del sistema».

Dijo que el pueblo dominicano comienza ya a transitar una ruta más difícil que es pasar del desencanto a cómo producir  una nueva creación política, «yo creo que estamos en este momento y eso va a venir en los próximos tres o cuatro años».

Vaticinó que el proceso de cambio se verá acelerado por el resultado desastroso de las próximas elecciones congresuales y municipales en las que aseguró habrá una gran abstención, «en este año vamos a tener algunas pistas de lo que va a ocurrir».

 EN BUSCA DE OTRO MODELO

Antinoe Fiallo dijo que el triunfo de Evo Morales en Bolivia es una expresión de que  los pueblos del mundo están propugnando por un modelo económico «endógeno», es decir, que defina las políticas en función de las necesidades de la mayoría de la población.

«Ese concepto de desarrollo endógeno se manifiesta en Venezuela, comienza a tener algunas expresiones en Brasil, en Uruguay, y específicamente en el caso de Bolivia y ya –después del período de emergencia o un poco antes- en el caso de Cuba», explicó Fiallo.

Por eso, añadió, hay una cierta tendencia a elaborar una especie de estrategia regional diferente al Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y es lo que han denominado como Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) que promueve Hugo Chávez.

Indicó que se trata de dos lógicas diferentes, una (la neoliberal) que comenzó en la década de los 70 y que se basa en el libre comercio y una democracia cada vez más restringida, y la otra es la referida a combinar democracia crecientemente participativa con economía de desarrollo endógena, teniendo en cuenta la lógica de la mayoría, y a partir de ahí elaborar lógicas comunes.

 RELACIÓN NORTE-SUR

Esa diferencia estratégica, según Antinoe fiallo, va a traer una confrontación creciente entre las dos alternativas. Estima, sin embargo, que esa diferencia no se limita a América Latina, sino que se expresa también en Africa y en algunos países asiáticos y dentro de las propias sociedades del capitalismo desarrollado, síntoma de lo cual son los conflictos que se han presentado en Francia, Egipto.

Ya no se trata sólo de la contradicción Norte-Sur, sino que también existen contradicciones dentro de las propias sociedades desarrolladas.