EU mata cien insurgentes en Irak

EU mata cien insurgentes en Irak

BAGDAD (AP).- Respaldados por helicópteros y aviones, soldados estadounidenses lanzaron una amplia ofensiva contra seguidores del insurgente más buscado de Irak, Abu Musab al-Zarqaui, en un área desierta cercana a la frontera con Siria, y al menos 100 milicianos murieron, dijo el lunes el ejército estadounidense.

Infantes de la Marina, marineros y soldados encabezaban la ofensiva al norte del río Eufrates, en el desierto al-Jazira, una ruta conocida de contrabando y santuario para insurgentes extranjeros, indicaron los militares.

El breve comunicado no especificó cuándo comenzó el operativo, cuántos soldados participaban o si se habían registrado víctimas entre los estadounidenses.

Pero portavoces militares de Estados Unidos expresaron posteriormente que la ofensiva comenzó el sábado y que había matado a por lo menos 100 milicianos.

El ejército también informó que dos infantes de marina fallecieron en el área el domingo, y uno el lunes.

En Washington, un importante funcionario militar dijo que el operativo apuntaba a un grupo de seguidores de al-Zarqaui que se cree opera en la región. Habló a condición de mantener su nombre en el anonimato.

Al-Zarqaui, nacido en Jordania, es el líder del grupo terrorista al-Qaida en Irak. Ha declarado su alineamiento con la red al-Qaida de Osama bin Laden y está relacionado con numerosos ataques dinamiteros y secuestros desde que comenzó la invasión que derrocó al régimen de Saddam Hussein, hace dos años.

Mientras tanto, un grupo de milicianos dijo en un sitio de la internet que secuestró a un hombre japonés después de emboscar a un grupo de extranjeros y soldados iraquíes en el oeste de Irak.

Asimismo, se encontraron seis cadáveres en el área desierta de la población de Markab al-Tair, cerca del límite geográfico con Siria, señaló el coronel policial Wathiq Mohammed. Dijo que eran de un policía fronterizo iraquí y de cinco familiares.

La ofensiva es una de las más importantes de las fuerzas estadounidenses e iraquíes desde que controlaron al bastión insurgente de Faluya en noviembre pasado.

Hace dos semanas, unos 1.000 soldados norteamericanos terminaron un operativo de cuatro días contra insurgentes en el norte de Bagdad, donde fue derribado un helicóptero civil.

Las fuerzas estadounidenses e iraquíes han incrementado sus operativos en presuntos escondites insurgentes en las últimas semanas, incluyendo algunos cerca de la frontera con Siria.

Las autoridades norteamericanas sostienen que los milicianos extranjeros están arribando al país desde allí para atacar a las fuerzas de la coalición.

El diario Chicago Tribune informó que más de 1.000 soldados respaldados por aviones de guerra y helicópteros allanaron el domingo poblados de Obeidi y sus alrededores, a unos 300 kilómetros al oeste de Bagdad, en una operación que se proyecta se extenderá durante varios días.

El informe, de un periodista que se encuentra con las fuerzas norteamericanas, indicó que la ofensiva «buscaba desterrar a la persistente insurgencia en un área que según la inteligencia estadounidense se ha convertido a un paraíso para los combatientes extranjeros que llegan desde Siria».

Los operativos tienen lugar en medio del aumento de la violencia insurgente, que ha matado a más de 310 personas desde el 28 de abril, cuando se anunció un nuevo gobierno iraquí.

Al menos nueve militares estadounidenses murieron en los ataques del fin de semana.

La violencia continuó el lunes y al menos tres iraquíes murieron en un ataque con un coche-bomba en un puesto de control policial de un congestionado cruce del sur de Bagdad, dijo el mayor policial Mousa Abdul Karim.

Entre los muertos había dos policías y un civil. Otros seis policías y tres civiles resultaron heridos, indicó.

Al menos otros tres vehículos cargados de explosivos detonaron más tarde en Bagdad, incluyendo a uno que lesionó a una cantidad no determinada de soldados iraquíes en un puesto de control, dijo el portavoz militar estadounidense sargento mayor Greg Kaufman.