Estrategia y estructura militar de la Unión Europea

Estrategia y estructura militar de la Unión Europea

Los 27 países que integran la Unión Europea formaban parte hace apenas 20 años de bandos contrarios que por casi cinco décadas tuvieron al mundo al borde de una guerra que pudo llegar a ser de carácter nuclear y haber liquidado la propia existencia de la vida humana. Se trataba de lo que fue bautizado como “Guerra Fría”, periodo en que el mundo estuvo al borde de la guerra por las agudas contradicciones entre las dos superpotencias de la época – los Estados Unidos y la evaporada Unión Soviética – y sus respectivos grupos de aliados.

Desaparecido uno de esos bandos y realineados política y económicamente sus integrantes, el mundo entró – y especialmente Europa – en lo que bien pudiera ser una “paz caliente” porque desde entonces no se deja de vivir en una zozobra perenne: las guerras en los Balcanes – de las ex – republicas yugoslavas -, las tensiones entre las ex – repúblicas soviéticas -, Irak, Afganistán, Irán, Corea del Norte, África, a lo cual debemos agregar la omnipresente amenaza del terrorismo internacional.

En consecuencia, un actor de primer orden en ese escenario convulso, la UE, no podía abstenerse de diseñar y aplicar una política que le permita contribuir a la seguridad y estabilidad del mundo, situación imprescindible para poder seguir su camino de desarrollo garantizando su seguridad interna. En 1992, apenas concluida la “Guerra Fría”, la UE empezó a poner en ejecución una Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) orientada a acciones conjuntas. Esta, conjuntamente con la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), conjuga sus intereses de defensa y seguridad.

Los miembros de la UE no han podido avanzar a la creación de un ejército regional, por lo que, en consecuencia, para poder estar en condiciones de dar respuesta adecuada a su papel internacional como factor de estabilidad, han constituido una capacidad de despliegue de una fuerza de reacción rápida integrada por contingentes de las fuerzas armadas de sus miembros, la cual es independiente de la  Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN organización de defensa que incluye a Estados Unidos y Canadá, pero que sí puede utilizar recursos y facilidades logísticas de la misma. Como parte de la estrategia militar hay un acuerdo que permite que las bases con que cuente un miembro puedan ser utilizadas por el resto de la membresía. 

Asimismo, la UE se ha dotado de un esquema institucional para dirigir sus acciones: un Comité Político y de Seguridad (CPS), el Comité Militar de la UE (CMUE) y un Estado Mayor de la UE (EMUE). Desde el 2007 se han creado “grupos de combate” de la UE. Toda la responsabilidad de esa política de defensa recae en el Consejo de la UE y en la Agencia Europea de Defensa. En la 46 Conferencia sobre Seguridad de Febrero del 2010 se volvió a tratar la creación de un ejército europeo, objetivo prioritario en materia de defensa.