Españoles enfrentan delincuencia Haití

Españoles enfrentan delincuencia Haití

FORT LIBERTE (Haiti) (EFE).- Las tropas españolas instaladas en el norte de Haití han conseguido frenar «considerablemente» la delincuencia  en la zona, pero se ven superadas por las necesidades de sus habitantes.

   Así se lo explicó ayer a EFE el coronel de Infantería de Marina Javier Hertfelder de Aldecoa, al mando de los 200 soldados de la armada española que el pasado 10 de noviembre se instalaron en la ciudad de Fort Liberté, en la frontera haitiana con República Dominicana.

   Estos soldados, pertenecientes a la Fuerza Expedicionaria de Infantería de Marina (FIMEX), se integraron en la Misión Especial de las Naciones Unidas para Haití (MINUSTAH) con el principal cometido de mantener la seguridad en el Departamento Noroeste del país, además de realizar diversas tareas de carácter humanitario.

   «Hemos distribuido un total de diez toneladas de alimentos y una de medicamentos entre la población, así como calzado y material deportivo donado por el Real Madrid y la Federación Española de Fútbol; también ropa y juguetes durante la campaña navideña», explicó a EFE Hertfelder .

   El coronel español declaró que entre las necesidades más acuciantes de la población se encuentran la comida y las medicinas por las que sus fuerzas se ven ampliamente superadas, debido también a las limitaciones de sus atribuciones.

   La ONU no les puede proporcionar la ayuda suficiente y los escasos medios de los que disponen provienen en su totalidad de España.

   «Recibimos innumerables peticiones a través de organizaciones locales que demandan ayudas de carácter humanitario muy urgentes que no podemos atender», relató Hetrfelder.

   «Realizamos rigurosos estudios para seleccionar aquellos proyectos a los que proporcionar financiación, pero son muchos los que nunca podrán efectuarse por falta de medios y a esto hay que añadir que son numerosas las iniciativas fraudulentas que se nos presentan», agregó.

   Respecto a la atención médica, solamente son atendidos en la Base Española Cervantes los casos más graves, entre los que destacan los cuidados que está recibiendo una niña haitiana que sufrió gravísimas quemaduras con una bombona de queroseno.    Los médicos locales nada podían hacer por salvar su vida, pero desde que los sanitarios integrados en la fuerza española la cuidan su mejoría es un hecho y pronto podrá regresar a casa junto a su familia, según constató EFE.

   La ayuda humanitaria que las tropas españolas proporcionan tiene como destinatario prioritario a la infancia.

   La escuela de Fort Liberté, el departamento más pobre y con mayor población infantil de América Latina, ha recibido de manos hispanas cajas con leche, galletas y otros artículos para que los más pequeños puedan disfrutar cada mañana de un desayuno en su centro escolar.

   Los niños se acercan a los soldados por las calles y ven en ellos a personas que han llegado para mejorar sus condiciones de vida.

   La construcción de un basurero, dos pozos de agua y el establecimiento de luz en algunos lugares públicos completan la ayuda.

   El coronel Hertfelder aclaró que «no disponemos de los medios necesarios para ejecutar infraestructuras más grandes y necesarias como puede ser la mejora de las casi inexistentes carreteras».

   El contingente español recibió también de la ONU, y ha cumplido con éxito, el encargo de dar seguridad a esta zona, en la que operan diversas bandas de delincuentes dedicadas al tráfico de drogas y de armas y la trata de blancas.

   El establecimiento de puestos de control militar en las carreteras, en colaboración directa con la policía haitiana y la policía de la ONU (CIVPOL) y bajo la supervisión de la Guardia Civil española, al mando de Juan Antonio Velez, ha contribuido a esta mejora, según Hertfelder.

   Semanalmente, un miembro de la Guardia Civil, responsables del contingente militar español y personal de la policía haitiana se reúnen para coordinar acciones de seguridad y compartir informaciones.

   Fruto de este trabajo, se ha reducido el número de asaltos a los Tap Tap- vehículos de transporte público tradicionales del país-, especialmente gracias al establecimiento de controles en las carretera que une Fort Liberté con la ciudad de Guanamín.

   La detención el pasado 27 de diciembre del líder de la banda Base 52 -una de las más activas y peligrosas de la zona- ha sido el mayor éxito logrado hasta ahora en la zona.

   La FIMEX finalizará su misión en Haití el próximo 11 de marzo tras 5 meses de estancia y convivencia con la población local. Son muchos los que esperan con impaciencia ese día. EFE