Escolares deben llevar sus propias sillas

Escolares deben llevar sus propias sillas

POR MARIEN A. CAPITAN
La imagen de un grupo de niños cargados sillas plásticas y de madera es habitual en la comunidad Altos de Chavón, próximo a Los Alcarrizos: como en la escuela no tienen butacas suficientes, los menores deben llevar sus sillas para no tener que sentarse sobre un duro bloque de construcción.

Aunque los más pequeños no ocultan el cansancio que les produce llevar su silla a cuestas, este es sólo uno de los múltiples problemas que aquejan a la Escuela Básica Altos de Chavón, un centro que está operando en un plantel a medio construir y por no tener no tienen ni siquiera instalaciones sanitarias.

Asfixiante, las aulas son extremadamente calurosas y algunas de ellas incluso son demasiado oscuras para dar las clases con comodidad. En otras, que no tienen ventanas ni una plancha de zinc para protegerles del sol, es la calle la que estorba: los ruidos entretienen a los muchachos tanto como la posibilidad de sentarse sobre el marco de la ventana para ver qué sucede fuera.

Si todo esto es incómodo peor resulta el «valor agregado» de la escuela: como no hay pisos, maestros y alumnos tienen que lidiar con el molesto polvillo que se levanta del suelo cada vez que alguien cruza por los angostos y oscuros pasillos.

Volviendo con el mobiliario, es importante resaltar que los escasos pupitres que tiene el centro distan mucho de lo que deberían ser: viejos y destruidos, son sinónimo del abandono al que está sometido este plantel.

Bien lo dicen también los rincones de algunas de las aulas. Observándolos, y requisándolos con la mirada, en ellos se descubre que en este centro duermen las varillas, los bloques, fundas de cemento, maderas y planchas de zinc y alguno que otro material más de construcción que hablan de las obras que se estaban haciendo en este lugar.

Casi detenida por falta de recursos, la reconstrucción de la escuela es un reflejo de la difícil situación que se vive en este lugar. Todo, explica Ranyer Camacho, pastor de la Iglesia Evangélica Pentecostal y presidente de la sociedad de padres y amigos de la escuela, ha venido después que un dirigente comunitario de la zona, Radhamés Martínez, se ha empeñado en entrometerse en los asuntos de la escuela.

Tanto ha fastidiado, indica Camacho, que provocó que una pareja de españoles que estaba financiado las obras de la escuela se marchara disgustada, dejando el plantel sumido en un caos. El abandono, subrayó, surgió después que Martínez intentara sacarles dinero para cubrir una cañada.

Como no pudo hacerlo, continúa Camacho, Martínez intentó que el director del centro, Pedrito Alvarez, le diera el dinero que se tenía recaudado hasta el momento. Ante la negativa de Alvarez, Martínez la tomó contra él y finalmente ha logrado lo que se propuso: que el director del distrito, Félix Guerrero Martínez, disponga el traslado de Alvarez.

Esto, argumenta Camacho, es posible gracias a que Martínez tiene un hermano que es presidente de un comité intermedio del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Por ello, agregó, están haciendo una campaña de descrédito en contra de Alvarez y ya tomaron decisiones tales como trasladar a la conserje que tenían para nombrar en su lugar a la esposa de Martínez.

Respecto a las acusaciones que se han hecho contra Alvarez, Camacho indicó que lo están acusando de cosas tan falsas tales como estarle cobrando RD$200 a los estudiantes para poderlos inscribir. La acusación fue tan descabellada, asegura Camacho, que Martínez llegó a decir que con este cobro se afectarían unos 1,200 estudiantes. En la escuela, sin embargo, la matrícula es de 606 alumnos en las dos tandas.

Dando fe de que todo esto mentira, los padres, los representantes de la junta de vecinos y las amas de casas organizadas se han unido para rechazar categóricamente que se lleven a Alvarez de la escuela. Tal es su convicción, que desde el martes pasado los padres tomaron la escuela, están durmiendo en el techo del plantel y hasta amenazan con irse a huelga de hambre si el problema no se resuelve.