Es urgente intervenir las presas Valdesia, Tavera y Rincón

Es urgente intervenir las presas Valdesia, Tavera y Rincón

Aèrea de la presa de Rincòn. Hoy/ Cèsar de la Cruz

Es urgente la intervención de las autoridades en las presas Valdesia, Tavera y Rincón, con más de 40 años de construidas, que están en una situación grave y preocupante, por lo que su atención debe ser inmediata.
La advertencia fue hecha por el consultor hídrico Gilberto Reynoso, quien dijo que a esas presas hay que agregar a Bao, Sabana Yegua y Sabaneta, que también son adultas mayores.
Dijo que las instituciones responsables de la explotación y mantenimiento de esas presas llevan una gran responsabilidad sobre sus hombros y que necesitan que se les apoye con presupuestos suficientes para garantizar su funcionamiento adecuado.
“Esas presas las hemos necesitado en el pasado, en el presente y las seguiremos necesitando en el futuro para aumentar la garantía en la seguridad hídrica, abastecer los diferentes usos (agua potable para el Gran Santo Domingo, San Cristóbal, Baní, Santiago, Espaillat, Duarte, Hermanas Mirabal y la Línea Noroeste), para la producción de alimentos en los valles del Cibao, San Juan, Azua, Peravia, Neiba, Barahona y el Bajo Yuna, para la producción de energía hidroeléctrica y protegernos de las recurrentes inundaciones; por lo tanto, se debe mantener y explotar de la mejor forma posible”, explica el experto, que trabajó por más de 35 años en el Indrhi.
Emergencia. ¿Qué ocurriría si se activan varios escenarios de los planes de emergencia al mismo tiempo en varias presas? “Sencillamente la falta de recursos va a derivar en que los planes de emergencia sean difíciles de implantar y de llevar a la práctica, dice Reynoso”.
Agrega, que entre los problemas para garantizar la gestión de las presas se pueden destacar la falta de recursos materiales y humano para abordar el mantenimiento y la vigilancia, y la existencia de presas literalmente abandonadas, en las que no se ha invertido nada en las últimas décadas, en especial en las que se conoce su situación de urgencia de atención, como Valdesia, Tavera y Rincón, y estos son casos graves y preocupantes que se deben atender de inmediato.
“¿Es que se ha perdido el interés por nuestras presas? ¿Es qué ya no dan la rentabilidad que proporcionaban años atrás? ¡Cuidado!”.
“Sería más que necio e irresponsable esperar a que ocurra un suceso trágico y catastrófico (por falta de mantenimiento y vigilancia) para entonces clamar para que se inyecten millones de pesos en estas infraestructuras, pensando inocentemente que de esta manera resolveríamos el problema. Seamos honesto, la inyección de millones de pesos no debe ser exagerada y súbita para mantener en condiciones adecuadas el principal patrimonio hidráulico con que cuenta la nación. La inyección de dinero debe ser ajustada a la realidad y mantenida en el tiempo”.
Seguridad de presas. ¿Hacia dónde se debe ir para garantizar una gestión de seguridad y una explotación de las presas con las adecuadas garantías y eficacias? “Reynoso cree que se debería ir hacia el reconocimiento de su seguridad como un servicio público de interés general, responsabilidad de la administración, porque afecta la seguridad de las personas, con una asignación presupuestaria anual. Hacia la existencia de una normativa de seguridad de presas con rango de ley, porque debe regular un servicio público, con régimen sancionador y permitir la inspección de las presas con independencia. Hacia la dotación presupuestaria adecuada, año tras año, sin interrupciones, para lo cual es necesario voluntad y valentía política. Establecer el Servicio de Vigilancia y Seguridad de Presas por parte de la autoridad de aguas, que se encargue además de vigilar las cuencas y los ríos. Hacia una comunicación clara a la sociedad sobre la situación de las presas dominicanas. Hacia la formación del personal que se dedique a mantener, a vigilar y a la explotar las presas. Compartir e intercambiar conocimientos es fundamental. Forman y trasmitir experiencias a las nuevas generaciones que van a sustituir a las actuales y que sean competentes”.
Requisitos
Los requisitos básicos para conseguir que las presas tengan una gestión de la seguridad adecuada son: mantenimiento, vigilancia y auscultación. Para realizar esas acciones es necesario disponer de profesionales competentes, de presupuesto y un organismo único regulador.