Entre Ondas e Ilíadas

Entre Ondas e Ilíadas

Félix Santos,  de formación autodidacta, empieza a trabajar serigrafía, cerámica y arte escultórico  con diferentes materiales  como la caoba, el cuarzo y la bentonita.

La estética establece vínculos entre el  sujeto y el objeto para la contemplación. Es una disciplina que puede resultar   de la integración de elementos tales como cubos, esferas, ondas, cilindros y otros materiales de nuestra cotidianidad.

Sin embargo, los criterios estéticos no residen  en los elementos geométricos necesariamente , ni en las composiciones  simétricas o asimétricas que converjan en la obra de arte aunque  es a través de las  formas que un artista como  Félix Santo  une el  ego y la pasión, logrando  una transformación del ser espiritual, creando nuevas formas de expresión y nuevas maneras de comunicarse visualmente.

Con  uso de figuras geométricas, a través del arte, se  alcanza una nueva e importante dimensión. Se causa  un impacto que genera sensibilidad.

Los creadores de entidades estéticas y dinámicas -los artistas como Santo- buscan con la plasticidad una  unión entre razón y  sentimiento, entre abstracción y objetividad. En sus obras, las esferas penetradas, los volúmenes truncados y envolventes nos dan una sensación de vacilación y crean  sublimidad en diferentes puntos de partida del erotismo.

Es esta relación de factores participan   pintores, escultores y arquitectos con  la utilización de la geometría como elemento esencial y necesario en sus creaciones para transmitir emociones. Un triángulo de base amplia estabiliza, pero invertido da sensación de inestabilidad. Y así, podríamos seguir ad infinitum. Lo que sí es cierto es que la geometría es la base de obras pictóricas y, como hemos apuntado, se logra una mejor visualización en el espectador.

Félix Santo utiliza una geometría caprichosa, volátil y juguetona en sus imágenes que   poseen la gracia estructural de las composiciones moleculares, producidos actualmente por la era digital. Sus pinturas alternan «esferas o semiesferas con plano rectilíneos» en planos integrados por una amplia gama de colores que van de del extremo frío  a la ardua gama caribeña.

Las obras de Félix logran impactar al espectador con un intrincado laberinto de señales y de símbolos que apuntan siempre a planos subsiguientes y cada vez más profundos como si se tratara de un bacanal a la fertilidad con los objetos de la naturaleza.

Las influencias más notables en este artista es la “Transvanguardia” (1979) «más allá de la vanguardia» que propone el poder de la subjetividad y el carácter de las propias raíces y retoman los vínculos del expresionismo de principios de siglo, Es lo que Félix muestra: un mundo de posibilidades infinitas en cada obra. También están  presentes las influencias en la generación 80.

De formación autodidacta empieza a trabajar serigrafía, cerámica y arte escultórico  con diferentes materiales  como la caoba, el cuarzo y la bentonita. En su experiencia artística realiza su primera exposición individual en 1992 en el Hotel Embajador, luego en 1993 participa en el concurso Barceló  y luego obtuvo   una Mención Honorífica en el Concurso  E. León Jimenes.

Una  Exposición de Santos estará abierta al público hasta el 20 de noviembre en el Hotel Intercontinental V Centenario, bajo la coordinación de José Jiménez.

En síntesis

Intrincado laberinto de símbolos

Las obras de Félix Santos, un artista de trayectoria, logran impactar al espectador con un intrincado laberinto de señales y de símbolos que apuntan siempre a planos subsiguientes y cada vez más profundos, como si se tratara de un bacanal a la fertilidad con los objetos de la naturaleza.