Ensayo sobre el sida fue declarado avance científico de 2011

Ensayo sobre el sida fue declarado avance científico de 2011

WASHINGTON.  AFP.  Un ensayo clínico que mostró que los medicamentos contra el VIH pueden ser tan efectivos como los condones en la prevención de la transmisión del virus que causa el sida fue declarado el avance científico del año de la revista Science ayer.

Otros logros científicos de 2011 incluyen el retorno de una nave espacial japonesa con polvo de un asteroide en su parte superior, los progresos hacia una vacuna contra la malaria y los descubrimientos sobre los vínculos de los genes de los humanos modernos con los cavernícolas. El informe de los 10 avances científicos del año realizado por la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS, por su sigla en inglés), que publica la revista Science, aparecerá en el número fechado el 23 de diciembre.

La principal noticia científica del año fue un ensayo internacional, denominado HPTN 052, que mostró que las personas que toman medicamentos antirretrovirales reducen el riesgo de transmisión heterosexual a sus parejas en un 96%, señaló Science.

El descubrimiento fue descrito por algunos expertos como un punto de inflexión en la lucha contra el sida, 30 años después de la aparición de la epidemia por primera vez.

El estudio comenzó en 2007 con la participación de 1.763 parejas heterosexuales -de las cuales uno de los miembros era VIH positivo- de Botsuana, Brasil, Estados Unidos, India, Kenia, Malawi, Sudáfrica, Tailandia y Zimbabue.

La revista dijo que el ensayo tendrá «profundas implicaciones para la futura respuesta a la epidemia del sida».

 El VIH/sida afecta a unas 33 millones de personas en todo el mundo y provocó la muerte de 1,8 millones de personas en 2009. «Los resultados del HPTN 052 y otros éxitos recientes han generado esperanzas de que combinar este tipo de intervenciones puede terminar ahora la epidemia de sida en países enteros, o incluso en todo el mundo», dijo la revista.

Otro avance es la nave espacial japonesa Hayabusa superó una serie de fallas técnicas y regresó a la Tierra, aunque tres años más tarde, con una capa de partículas del asteroide Itokawa. Un análisis mostró que el viento solar decolora a los asteroides.