Energía

Energía

Los problemas que afectan al planeta y por consecuencia a la humanidad son múltiples. Dependiendo de las circunstancias de los países y de las personas unos u otros pueden, en un momento dado, tomar relevancia. No obstante, hay algunos que podemos denominar “medulares” pues afectan a todas las personas y países.

La energía aunque se entiende muy distinta porque sus numerosas caras nos confunden con una variedad de nombres: Eólica, marina, solar, hidráulica, fósi1, etc. Estas diferentes denominaciones tienden que tienen un origen común: el sol. Éste se las arregla para generar los vientos, las lluvias, calor, frío, necesarias para sostener lo que constituye los reinos animal y vegetal.

Los análisis que se hacen destacan la importancia y universalidad de la energía en el mundo que nos acoge y rodea. Basten dos ejemplos: El calentamiento global es simplemente un exceso de energía a consecuencia del atrapamiento de ésta por la atmósfera y su retorno a la superficie de la tierra; la gordura o flaquencia de una persona son fruto de exceso o deficiencia de la energía que ingerimos versus la que consumimos. Esos ejemplos tan dispares ilustran y sientan la energía como la moneda fundamental del planeta y del universo. Si lo precedente es cierto, como lo es, nuestra energía que viene de la fusión de átomos de hidrógeno en el Sol, la Tierra no tiene de falta de energía, viene recibiendo la misma cantidad por millones de años y la recibirá unos diez mil millones más. Sin embargo, para disfrutar la energía que el Sol pone sobre la Tierra, es necesario: Captarla, administrarla y convertirla en electricidad, la forma más común de consumo.

La captación puede hacerse mediante procesos muy variados que producen: vida animal, vegetal y hasta electricidad. La administración de la electricidad son las actividades y medios que la llevan hasta su destino de consumo, uso.

La captación de energía por los miembros de reino vegetal tiene una característica interesante, es directa y no se pasan de ciertos límites que le exigen su existencia, so pena de muerte. El reino animal es indirecta (alimentos) y en menor grado directa pero también tienen sus límites naturales respetados. La gran excepción es el humano.

Un buen porcentaje de humanos usan, no sólo la energía que necesitan para vivir, sino además, la  “necesaria” para llevar un nivel de vida cada vez más derrochador. Aquí se establece el desbalance que nos trae a la presente situación de crisis.

Cuando éramos pocos y las diferencias sociales mínimas, la biomasa nos bastaba. Entonces se encontraron carbón y petróleo, los grandes modernizadores desestabilizadores. Hubo carros, termoeléctricas, abonos, textiles y un sin número de derivados que constituyen una especialidad de la Química. La condición líquida del petróleo hace su manejo más fácil y preferente frente al carbón.

La explotación del petróleo a nivel industrial es tan importante como la fisión del átomo. Dos grandes hitos energéticos.

La quema de petróleo y sus primos: carbón mineral, etc., ha ocasionado problemas que señalan la relevancia de la energía nuclear a la que posiblemente pasemos gradualmente. Francia durante años constructora de termonucleares, demuestra su factibilidad. Las formas de generación no convencionales, ciertamente no desaparecerán, continuarán desarrollándose y mejorando durante la presente centuria. Asimismo, resulta difícil aceptar que los países puedan abastecerse totalmente del aire, las olas, el Sol o las hidroeléctricas. Éstas serán el complemento de la fundamental.