En el palacio

En el palacio

POR MANUEL JIMÉNEZ
Hasta la administración del Presidente Hipólito Mejía, la generalidad de los medios escritos, incluso algunos canales de televisión, mantuvieron la política de disponer de enviados especiales para dar cobertura a las giras presidenciales en el exterior.

Era una tradición que se mantenía desde los gobiernos de los 12 años del fenecido Presidente Joaquín Balaguer, con la diferencia de que para aquella época y aún durante la gestión del Presidente Salvador Jorge Blanco, operaba la Compañía Dominicana de Aviación (CDA), que en estos casos transformaba uno de sus mejores aviones en Fuerza Aérea 01. Es decir, lo habilitaba como vuelo presidencial y siempre se disponía de algunos asientos libres en la cola de la nave para albergar a los representantes de la prensa acreditada. En esa época viajaban prácticamente todos los medios representados en el Palacio Nacional, entre ellos noticieros de radio.

En cada gira, además, se extendían invitaciones especiales a otros colegas periodistas, generalmente directores de medios, comentaristas o articulistas de renombre. Pero la desaparición de CDA no influyó para que los medios de prensa variaran su política de enviar representantes a cubrir cada salida al exterior de un Presidente.

 Tanto en el primer gobierno de Leonel Fernández, 1996-2000, como en el  más reciente de Hipólito Mejía, medios de prensa cubrieron con sus propios recursos giras internacionales tan lejanas como a Singapur, Tailandia, Japón, Taiwán, Marruecos, Ucrania, Jordania e Israel. En otros casos se llegó a costear giras que implicaban traslados hasta por tres países europeos distantes y hubo otras que abarcaron al menos más de cuatro ciudades de los Estados Unidos. Pero en estos tiempos esa política ha cambiado radicalmente, y salvo este diario, que ha enviado a cubrir algunos de los viajes al exterior del Presidente Fernández, la generalidad de la prensa local no evidencia mucho interés ahora por estar presente en estas giras.

 Las razones se desconocen, aunque se sabe que algunos medios alegan inconvenientes de naturaleza económicas.

 

En la presente gira del Presidente Fernández por Estados Unidos se han producido algunos escarceos de prensa que al margen del interés de la oposición por tratar de restarle impacto a cada actividad que encabece el jefe del Estado, pudieron tener una mejor y objetiva explicación si se hubiese contado con representación de la prensa independiente. Cierto es que en Nueva York, especialmente, están acreditados periodistas dominicanos que representan medios de prensa en Santo Domingo, pero en ocasiones no disponen de los medios para seguir al Presidente a cada actividad de su agenda. Por ejemplo, el periodista Orlando Gil se quejaba ayer en su columna del Listín Diario de que no hay mucha información sobre los encuentros políticos que ha encabezado el jefe de Estado y esto tiene una explicación. Como se sabe, a cada gira al extranjero del Presidente Fernández, la Dirección de Prensa del Palacio Nacional acredita un equipo que se limita a remitir a los medios de comunicación los detalles de las actividades oficiales del mandatario. Sobre la actividad política que eventualmente encabeza Fernández, Prensa de Palacio no reporta, porque la entiende una actividad partidista que desborda sus obligaciones como organismo estatal. Esto le podrá causar risas a determinados incrédulos, pero he sido testigo de ese celo del director, Rafael Núñez. Es comprensible y lógico entender que la función de Prensa del Palacio es proyectar cada aspecto positivo de lo que diga o haga el Presidente y esta política no reste credibilidad y profesionalidad a su trabajo. Por el contrario, es ese  el trabajo de toda la prensa oficial en el mundo. Por ejemplo, en el fin de semana recibí una nota desde Nueva York dando cuenta de un encuentro que el Presidente Fernández encabezó con integrantes del Movimiento Primera Vuelta y del Consejo Presidencial Reformista, en el que el mandatario proclamó que su triunfo esta asegurado con el apoyo de los balagueristas. De ese encuentro, celebrado en el Restaurant Dallas B.B.Q, de la calle 166 con Broadway, en Manhattan, se supo algo aquí por una nota personal remitida por la periodista Isaolym Mieses, encargada de Prensa de la Cancillería, pero que también trabaja los temas políticos del Canciller Carlos Morales Troncoso. Tengo conocimiento de otros encuentros políticos en el marco de esta gira, de lo que lamentablemente se conoce muy poco.