En el hospital Darío Contreras no había ni para lavar las sábanas

En el hospital Darío Contreras no había ni para lavar las sábanas

La precariedad del hospital Darío Contreras era tan grande ayer que no había dinero ni para comprar el detergente y el cloro para lavar las sábanas y ropas de cirugía.

Es que los hospitales públicos no han recibido ni un centavo de sus subvenciones atrasadas, pues los 18 millones entregados ayer estaban destinados a los programas que dirigen las direcciones provinciales de Salud.

Sin embargo, los directores de hospitales hacían esfuerzos por habilitar las emergencias y abastecerlas con medicamentos y material gastable, se informó a HOY.

Los alimentos y el combustible constituyen la mayor preocupación de los mandos hospitalarios, sobre todo en una temporada como la navideña, en la cual se espera una mayor cantidad de pacientes con heridas de armas blancas y de fuego.

Una visita a las emergencias y salas de los principales hospitales de Santo Domingo y el Distrito Nacional permitió comprobar que la situación ayer era aún más crítica.

El dinero para cubrir el déficit de la subvención hospitalaria está siendo gestionado por Salud Pública, pero el propio secretario de Salud aseguró que la premura no depende de su gestión.

Para el hospital Luis Eduardo Aybar, su principal necesidad es la falta de alimentos y el excesivo gasto que tienen en la compra de combustible. En ese centro de salud se gastan hasta RD$10,000 pesos al día.

Tal es la situación que las autoridades temen un colapso económico y eléctrico si persisten los apagones en una temporada como la navideña.

Los dueños de bombas que venden los combustibles exigen su dinero en efectivo, lo cual es difícil para hospitales que tienen hasta tres meses en el atraso de sus subvenciones, se informó.

El Programa de Medicamentos Esenciales (PROMESE) suple con frecuencia los medicamentos más importantes, pero eso no basta, aseguró un director de hospital.

Los mayores atrasos en la subvención de hospitales está en las provincias y en los hospitales más alejados de la capital, comprobó HOY. Uno de los mayores temores en los días de Navidad es que las plantas eléctricas se disparen.

NO HAN PAGADO

La desmotivación era ayer evidente en los hospitales de Salud Pública, pues todavía las enfermeras, los médicos y los empleados no habían recibido el pago de su primera quincena de diciembre.

En la maternidad La Altagracia, médicos y enfermeras aseguraron que el centro no ha colapsado por la cuota de recuperación y su esfuerzo personal.

Todos los recursos que entran al hospital salen de inmediato, porque son destinados a la compra de alimentos y combustibles.

TOMAN MEDIDAS

Las medidas que se han tomado en estos días para mantener listas las emergencias, están dadas por un redoblamiento de personal y limpieza de las diferentes áreas.

En la mayoría de los hospitales han sido suspendidas las cirugías electivas, es decir, aquellas que han sido programadas, pero que pueden esperar.

Los directores de hospitales hacían esfuerzos por mantener habilitadas las emergencias y las salas de internamiento, así como la de Cuidados Intensivos.

También se habilitaron los quirófanos, de forma que si se presentan emergencias de cirugía, estén libres para funcionar.