En Colombia las madres -o padres- canguro reemplazan a las incubadoras

En Colombia las madres -o padres- canguro reemplazan a las incubadoras

BOGOTÁ. Una idea simple: dar calor a bebés prematuros poniéndolos contra el pecho, como los canguros, surgió en Colombia hace 30 años ante la falta de incubadoras y, tras vencer el escepticismo, se aplica en todo el mundo como ejemplo de medicina más humana.

En la penumbra de la sala de cuidados intensivos del hospital San Ignacio de Bogotá, cinco prematuros luchan por respirar. Cada bocanada de aire supone un esfuerzo para sus pulmones inmaduros. Pero su madre o su padre pueden sacarlos de las incubadoras para colocarlos contra el pecho y tranquilizarlos.
César Algeciras abre uno de los aparatos y acomoda los cables para tomar a su bebé, que nació de 27 semanas, tres meses antes de lo previsto. Suavemente lo guarda dentro de una faja contra su pecho. El niño es casi del tamaño de su mano. «En la parte sentimental es delicioso escuchar los latidos, yo a veces no necesito ni ver el monitor para saber si está bien», dijo a la AFP Algeciras, un ingeniero informático de 36 años que pasa hasta cinco horas diarias sentado con su bebé.