En cinco meses, Epidemiología ha registrado 244,430 casos diarrea

En cinco meses, Epidemiología ha registrado 244,430 casos diarrea

En lo que va de año la Dirección General de Epidemiología del  Ministerio de Salud Pública ha recibido 244,430 casos de personas con diarrea, de esa cantidad se han investigado 4,870 para cólera, de los cuales han dado positivo a la enfermedad bacterial unas 1,580.

A propósito, ayer el ministro de Salud Pública,  Bautista Rojas Gómez, decidió la habilitación del segundo nivel del edificio que se construye para enfermos mentales. El área será destinada a niños.

Las enfermedades diarreicas ocupan el segundo lugar entre las causas de internamiento en los hospitales de la República Dominicana.

Al hablar sobre el tema, el ministro Rojas Gómez se quejó de que camarógrafos y fotógrafos de medios de comunicación penetran a las unidades en donde están las personas con enfermedades diarreicas, para luego exponer las imágenes en los medios de comunicación. “Eso no puede ser, es inconcebible”, dijo el ministro a los reporteros gráficos.

El ministro visitó las zonas que aportan más casos de cólera en el Distrito Nacional y Santo Domingo. En el hospital Luis Eduardo Aybar, el área de enfermedades diarreicas fue intervenida por el nivel central del Ministerio de Salud, con la asistencia de técnicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Concentración.  En el hospital Aybar, en el Distrito Nacional, se concentra la mayor cantidad de pacientes sospechosos de tener cólera. Esto se debe a que los pacientes se van directo allá y obvian la existencia de los demás centros de salud, dijo Rojas Gómez.

El Ministerio y la OPS establecieron criterios para que haya una cantidad determinada de médicos y enfermeras por cada cantidad de personas enfermas.

La epidemia.  El cólera, que ya tiene un perfil epidémico en el país, registraba ayer más de 150 sospechosos en los hospitales del país, pero la mayor afluencia la tienen los hospitales  Luis Eduardo Aybar y Francisco Moscoso Puello de Santo Domingo.

También, el hospital Antonio Musa de San Pedro de Macorís, el Juan Pablo Pina de San Cristóbal. También se registran casos en el hospital San Lorenzo de Los Mina, en Santo Domingo.

La pobreza es caldo de cultivo para enfermedades como el cólera.

Zoom

El refuerzo

Tal es la afluencia de pacientes con enfermedades diarreicas, el Ministerio de Salud se vio precisado a reforzar el personal de médicos y enfermeras.

No morirán

El ministro de Salud garantizó que no será elevada la mortalidad en el país, por la enfermedad del cólera.

Pondrán agua

Para mantener la limpieza en el área, se dispondrá de otros tinacos y colocación de llaves y tuberías.

El trabajo

El personal de salud trabaja intensamente con los afectados.

Condena paro

Con respecto al paro que  mantiene el personal de Salud del hospital Francisco Moscoso Puello, el doctor Bautista Rojas Gómez condenó el paro de actividades.

“Es incalificable, ese paro y se lo advierto, no voy a cancelar al director, doctor Roberto Lafontaine ni a la administradora. ellos son de los mejores recursos humanos que tenemos”, insistió el ministro de Salud.

Insistió en que el director del hospital Francisco Moscoso Puello cuenta con todo su apoyo.

Ellos están en conflicto por comida, lo que pasa es que el director les está exigiendo que marquen el reloj y cumplan con su trabajo.

El ministro dijo que es mentira que haya problemas en las áreas quirúrgicas del centro de salud, lo que pasa que hay un revanchismo contra el director.

“Un plato de comida no es razón para hacer una huelga, es cuestión de hablar, no hay que llegar a eso”, dijo.

El ministro Rojas dijo que no tomará decisiones bajo presión, y que la situación va a seguir hasta que Dios quiera, y que  espera que tampoco cobren.

Médicos y enfermeras del hospital Francisco Moscoso Puello mantienen un paro de actividades por diferencias con la dirección y administración del centro de salud.

El problema inició cuando la dirección del hospital cambió los alimentos que se daban al personal de servicios.

En vez de cocinarlos en el hospital, los compran a los comedores económicos.