Emergencia de hospitales se normalizan luego de fiestas

<P>Emergencia de hospitales se normalizan luego de fiestas</P>

POR JUAN M. RAMÍREZ
Las emergencias de los principales hospitales del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo volvieron ayer a la normalidad en cuanto al ingreso de pacientes, ya que dejaron de estar abarrotados por heridos e intoxicados por alcohol, tal como sucedió en los dos fines de semana de Navidad y Año Nuevo.

Sin embargo, en algunos centros como el Luis Eduardo Aybar, Robert Reid Cabral y San Lorenzo de Los Mina, aumentó el ingreso de niños afectados por vómito y diarrea.

Los médicos de servicio en las emergencias de los hospitales Salvador B. Gautier, del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS),  Aybar, Moscoso Puello y Darío Contreras informaron que fue mínima la cantidad de pacientes que acudieron ayer.

En ese sentido, el personal médico y paramédico trabajaba de manera holgada y hasta sonrientes, distinto a cuando las emergencias son atestadas de personas, cuando entonces lucen cansados y de mal humor.

Al área de Pediatría del hospital Luis E. Aybar fue donde acudió el mayor número de pacientes, niños  afectados sobre todo, por vómito y diarrea.

En menor proporción, pero una gran cantidad se observó en el Robert Reid Cabral, el principal centro especializado y de referencia para niños de la República Dominicana.

En casi todos centros asistenciales la respuesta de los encargados de las emergencias fue de que hubo una considerable disminución de pacientes durante el pasado fin de semana, y que los casos más frecuentes fueron de medicina interna.

De acuerdo a las informaciones suministradas en los hospitales, los casos que se presentaron básicamente eran de hipertensión, descompensación diabética, así como problemas respiratorio, provocado por las lluvias y la baja temperatura.

La doctora Claribel Silva, en el hospital Robert Reid, atribuyó la gran cantidad de pacientes afectados de diarrea y vómito a la falta de higiene y el consumo de agua contaminada.

Recomendó a las madres hervir el agua que consumen los niños, así como los utensilios en que utilizan para los alimentos de los menores, tras recordar que los pequeños son los más vulnerables a contraer enfermedades por las vías indicadas.