Elisa María expone los Colores del Alma

Elisa María expone los Colores del Alma

POR CLARA SILVESTRE
En sus palabras existe un dejo de ingenuidad, exactamente la necesaria para plasmar los radiantes colores del alma. Elisa María Santana se baña de creatividad y como explica, en su caso particular, de los colores del alma que le permiten llegar cerca de su interior, que es lo que refleja cada artista cuando plasma una obra.

«Uno hace el intento de reflejar su realidad interna en cada obra, valiéndose de la creatividad, los colores del alma y la inspiración. En mi trabajo combino mucho el arte plástico con la literatura. La mayoría de las obras que componen esta muestra se basan en obras de Gustavo Adolfo Becquer, sobre un poema de la inspiración y la razón», dijo.

En las 25 obras que componen su primera individual «Colores del Alma» se ven en casi todas las chichiguas y peces, en donde las primeras representan la inspiración y los segundos la razón, además de un juego de color y figuras.

En estos momentos tiene muchos proyectos, particularmente una individual para finales de año, «me gustan todos los temas, todo lo que vivo. En esta exposición van a ver diferentes formas de expresar e interpretar esa lucha entre la inspiración y la razón: chichiguas, veleros, peces, esos azules cromocromáticos, y como me gustan los contrastes presento esa muestra de colores fuertes».

«La pintura es mi vida y la publicidad un oficio»

Aunque Elisa María Santana también pinta acrílico y óleo, la técnica que quiso desarrollar en su primera individual fue el collage, dentro de un estilo abstracto expresionista.

Considera que nació artista, pero que a los seis años, luego que su madre se cansó de que rayara todo en la casa, empieza formalmente sus clases de pintura. Hoy ya es publicista y dirige su propio taller de creatividad que ha llamado «Es publicidad».

Para la inquieta artista, esta individual es un sueño hecho realidad. «Para mí la pintura es mi vida y la publicidad un oficio. La pintura es la mejor forma en que puedo expresarme. Mi portafolio de carrera fue sobre ilustración y creatividad.

Al destacar que con cada profesor y escuela ha aprendido y acumulado valiosas experiencias, explica: «Recuerdo que cuando tenía 13 años tomé clases con Guillo Pérez. Ya me sentía que pintaba, y cuando estaba haciendo uno de mis primeros trabajos, por supuesto consideraba que estaba bien hecho, porque era lo mismo que me habían indicado. Pero cuando se sienta frente a mi trabajo le tira una raya roja de arriba abajo a un cuadro que había hecho en óleo, y lo que es más, de un color que ni siquiera tenía el cuadro. Entonces me dijo que ahora era que el cuadro estaba interesante, por el hecho de que no estaba mirando la misma realidad dos veces».

Elisa María confiesa que en el momento fue frustrante, pero después entendió que la magia de eso, con el respeto que le merecen los pintores realistas, es poder ver la realidad, interiorizarla y volver a sacarla con el punto de vista propio. Fue así como empezó a aplicar esto, le apasionó muchísimo más lo que hacía.