El valor de la generosidad

El valor de la generosidad

POR LEONOR ASILIS
Este domingo, la Palabra de Dios nos habla del valor de la generosidad cuando nos muestra la imagen del pobre Lázaro y el rico egoísta. Es importante que reflexionemos sobre esta enseñanza que nuestro Salvador quiere que aprendamos. Jesús nos enseña a amar y amar es compartir lo que tenemos.

No debemos vivir ajenos a las necesidades de los pobres, es preciso que crezcamos en el amor y demos generosamente con alegría.

Por supuesto que con alegría! Me encanta una de las frases de San Agustín que nos exhorta a dar de esta manera. El dice con gran sabiduría que es el mejor negocio, damos tierra y recibimos cielo.

Hay una frase bíblica que nos dice que por la limosna se perdonan muchos de nuestros pecados. Sin embargo, nos falta fe, peor aun, nos falta amor.

También encontramos en la Biblia lo siguiente:

Si un hermano […] está desnudo y necesita alimento diario, ¿de qué le servirá que alguno de vosotros le diga: Vete en paz […], si no le da lo necesario para reparo de su cuerpo? Sant 2, 15-16.

Mas fuerte aun son estas palabras: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno […], porque tuve hambre y no me disteis de comer […]. Os digo en verdad: siempre que dejasteis de hacerlo con alguno de estos pequeños, dejasteis de hacerlo conmigo”. Mt 25, 41-45.

Y es que ¡si amamos, damos! No es posible amar sin dar. Aquellos que por  ser pobres materialmente también son capaces de dar. Es mas, vivimos en un tiempo donde lo más necesario no tiene precio que es el amor reflejado en pequeñas cosas, una sonrisa, un servicio desinteresado, el consuelo al  afligido….

Recordemos esta otra bella frase de Jesús: “Hay mas felicidad en dar que en recibir”.

Sigamos con algunas citas de sus más fieles seguidores: San Agustín  también

dijo esto: “La caridad es el lustre del alma, la enriquece y la hace aparecer buena y hermosa. El que piensa compadecerse de la miseria de otro, empieza a abandonar el pecado”.

“Amando al prójimo y preocupándote por él, progresas sin duda en tu camino.

Y ¿hacia dónde avanzas por este camino sino hacia el Señor tu Dios, hacia aquel a quien debemos amar con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente? Aun no hemos llegado hasta el Señor, pero el prójimo lo tenemos ya con nosotros. Preocúpate, pues, de aquel que tienes a tu lado mientras caminas por este mundo y llegaras a aquel con quien deseas permanecer eternamente”.

“Cuanto más ames mas subirás”.

Otra bella frase, de San Gregorio Nacianceno:

Nada emparenta mas al hombre con Dios como la facultad de hacer el bien (…) Que tu voluntad de dar supla lo que falta de riqueza a tu don. Si no tienes nada, ofrece tus lagrimas. Es un gran consuelo para los desgraciados que la piedad brote del corazón, y una compasión sincera endulza el sufrimiento […]

Terminamos esta reflexión con una bella cita de San Hilario, pidiéndole a Dios que nos ayude a ser cada vez más generosos, creciendo así en el amor.

“Tanto se complace Dios en nuestros actos de bondad para con los demás,  que ofrece su misericordia a raudales a quienes son misericordiosos (SAN HILARIO)

———

Leonor.asilis@verizon.net.do