El Súper Pac: Las elecciones en los EU en manos de los súper ricos

El Súper Pac: Las elecciones en los EU en manos de los súper ricos

En Estados Unidos los aportes que realizan los ciudadanos a los partidos políticos están limitados por ley federal a un máximo de 26 mil 800 dólares anuales por persona  y 2 mil 500 dólares anuales a candidatos federales. Además, existen unas organizaciones privadas llamadas comités de acción política, (PAC), por sus siglas en inglés, que se organizan con el propósito de recaudar dinero de sus miembros para apoyar o enfrentar a un determinado candidato en las elecciones federales y estatales y promover legislaciones congresuales en ciertas ocasiones.

El máximo por año que los miembros de un PAC podían donar era de cinco mil dólares. Los PAC estaban regulados desde 1974 por disposiciones del Congreso Federal a través de la Comisión Federal de Elecciones (FEC), por sus siglas en inglés. En las pasadas elecciones federales del 2008, el máximo que un PAC recaudó, de los cientos que se formaron en todo el país, fue algo más de tres millones de dólares.

Evidentemente, el propósito de estas disposiciones era que el proceso electoral sea una contienda política y no una pugna entre intereses económicos. Sin embargo, estas regulaciones fueron revocadas por la  Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en enero del 2010,  al fallar, con cinco votos a favor y cuatro en contra, una controversia entre Ciudadanos Unidos, un grupo civil, y la  Comisión Federal de Elecciones.

La Suprema amparada en la primera enmienda de la Constitución, aunque  mantuvo las restricciones de los aportes de las personas a las organizaciones políticas,  resolvió que el Gobierno no tiene la capacidad legal  de prohibir, ni establecer límites a los miembros del PAC. Consecuentemente sus asociados, ya sean individuos, corporaciones o sindicatos, aunque tienen que actuar con transparencia, podrán recaudar y gastar cantidades ilimitadas de dinero para favorecer o enfrentar los candidatos que participan en las elecciones, siempre que actúen de manera independiente, sin coordinación directa con los equipos de campaña.

En el mundo de hoy, en el que la sociedad está condicionada por el permanente bombardeo de propaganda e informaciones de toda naturaleza, el tribunal más alto de la nación, con su decisión ha creado, lo que en la actualidad se denomina Súper PAC, o sea, instituciones que pueden recaudar sumas millonarias.

Las afirmaciones anteriores no son simples especulaciones.

La semana pasada, en las elecciones primarias de Carolina del Norte del Partido Republicano, Gingrich perdía por dos dígitos faltando diez días para las elecciones y un Súper PAC de apoyo de su candidatura, dirigido por  de su amigo, el gurú de los casinos de Las Vegas, Sheldon Adelson, dueño del Hotel Venetian (4,000 habitaciones) y del Hotel Venetian Macao (3,000 habitaciones), realizó una donación de cinco millones de dólares. Tal parece, que de alguna manera, ese dinero ayudó a Gingrich a ganar por dos dígitos.

Sin dudas que se ha generado un peligro cierto de que las elecciones se conviertan en una batalla de intereses económicos, en la que el victorioso sea el que más dinero tenga y en la que el mejoramiento de los grupos de menos ingresos, el  bienestar de las clases medias y la preservación del sistema ecológico y todos los legítimos propósitos nacionales, sean echados a un lado para favorecer a los poderosos grupos económicos del país.   Se ha abierto una brecha que, a la larga, podría conducir a la imposición de los intereses de los ricos conservadores por encima de las grandes mayorías de la nación.

El autor es miembro del Comité Nacional Demócrata del Partido Demócrata de los Estados Unidos.