El salario de un diputado

El salario de un diputado

El inconsciente colectivo del dominicano reconoce dos grupos bien diferenciados, los nobles y los plebeyos.

Bosch lo refirió como “tutumpotes” e “hijos de machepa”. Usualmente se habla del “grande” y el “chiquito”. El uso es que los nobles merecen privilegios especiales y están por encima de la ley, al mismo tiempo que “la ley es para el chiquito”, es decir, los plebeyos. Esto significa desigualdades irritantes, y que se justifican por la supuesta “dignidad” de algunos puestos, v.g., ministros del gabinete y representantes ante el Congreso. Esa mente explica la desigualdad en la administración pública, con unos ganando millones, los nobles, y otros ganando cheles, los plebeyos.

Solo de esa manera se justifican, por ejemplo, los ingresos de un diputado: salario =$175,000.00, incluyendo sueldo 13 y sueldo 14; gastos de representación = $35,000.00; dietas = $45,000.00; plan de ayuda = $87,000.00, y fondo social = $50,000.00. Aparte de esto reciben: gasolina, flota o celular, pago de secretarias, choferes, personal de seguridad, relacionistas públicos, y otros asistentes. Como si esto fuera poco, reciben incentivos adicionales por asistir a las reuniones normales del hemiciclo, y otros incentivos si pertenecen a comisiones de trabajo. Para que no se quejen reciben también dos exoneraciones abiertas para vehículo; bonificaciones especiales de $400,000.00 en Navidad, madres, y otras fiestas, aparte de pasaporte diplomático, gastos de viajes y comidas libres.

Todo esto sin incluir al supuesto hombre del maletín con sumas millonarias por levantar la mano cuando una compañía o el gobierno necesitan aprobar leyes al vapor, lo cual les ha valido el posicionamiento como uno de los congresos más corruptos del planeta (World Justice Project). Para completar el paquete, si estos dignísimos diputados no logran hacer amarres para quedarse en el puesto, reciben al final de su diligente gestión una pensión de por vida con su salario de base.

La nueva Constitución, en lugar de disminuir, aumentó el número de diputados de 178 a 190, aparte de 20 diputados al PARLACEN, cada uno con ingresos en dólares. Ni se hable de los senadores, cada uno con un “barrilito” que llega al millón de pesos mensuales; ni de los gobernadores del Banco Central y del Banco de Reservas, ni los nuevos poderes del Estado: Cámara de Cuentas, Tribunal Superior Electoral, Tribunal Constitucional, Liga Municipal Dominicana, y muchísimas firmas más, la mayoría de las cuales si se suprimen nadie se daría cuenta porque implican funciones supernumerarias.

Sin embargo, para aumentar el salario de los maestros a RD$15,000.00 mensuales, comienzan a buscar pretextos y más pretextos. La explicación es muy simple: ‘nobles’ y ‘plebeyos’, ellos son los nobles, y nosotros los plebeyos. O, si se quiere, la ley del embudo: “todo para ellos, y nada para uno”.