El Rey de España hace valer en Arabia Saudí el prestigio empresarial español

El Rey de España hace valer en Arabia Saudí el prestigio empresarial español

Yeda. EFE.- El Rey de España, Juan Carlos I, hizo hoy valer en Arabia Saudí el prestigio de las compañías españolas que apuestan por trabajar en el exterior, como las que construyen el AVE a La Meca, al tiempo que destacó la confianza que proporciona la incipiente recuperación económica de España para reforzar su presencia en este país árabe.  

En el único discurso que el monarca español pronuncia en su viaje oficial a Arabia Saudí, ante un foro empresarial conjunto, insistió en algunas ideas que ya había expuesto a los ministros saudíes de Transportes y Comercio, tras ser informado junto a ellos de la marcha de las obras del AVE, que no pudo visitar debido al calor.

Si por la mañana el jefe del Estado español había emplazado a los saudíes a seguir colaborando en otros grandes proyectos, en la clausura de un encuentro entre las Cámaras de Comercio de ambos países insistió en destacar el “prestigio internacional” de las compañías españolas y el compromiso de España con el desarrollo de la mayor nación de la Península Arábiga.

A lo largo de su alocución, leída en inglés, se refirió a los fuertes vínculos entre España y Arabia Saudí, a cuyo rey Abdalá, al que no pudo saludar personalmente debido a su delicado estado de salud, recordó como su “querido hermano».

En una visita de objetivos principalmente económicos, destacó que la treintena de empresarios que le acompañan “remarca la importancia que atribuimos a nuestras relaciones”, sin olvidar los “profundos lazos”, explicó, de España con el mundo árabe, cuyos problemas siente como “propios”, según sus palabras.

Además, el Rey aseguró que Arabia Saudí es “esencial para la estabilidad de esta parte del mundo”, así como “de fundamental importancia en el Medio Oriente” y en el ámbito árabe e islámico.

Su “extraordinario” desarrollo económico, su relevancia estratégica y su papel en el G20, afirmó igualmente, hacen “esencial” su participación para la “gobernanza mundial”, contribuyendo a la estabilidad del mercado energético internacional.

Arabia Saudí está volcada en un ambicioso plan de renovación de infraestructuras, y tras los 6.700 millones de euros que han ido a parar a las doce compañías españolas del consorcio que construye el AVE entre Medina y La Meca, ofrece muchas más oportunidades de negocio.

El país va a invertir otros 100.000 millones de dólares en más infraestructuras, como cuatro corredores ferroviarios más, y por ello el jefe del Estado español aludió a las vías férreas, transportes urbanos, complejos petroquímicos, plantas de fertilizantes o desalinizadoras diseñadas por ingenieros españoles y promovidas por firmas españolas.

“España está plenamente comprometida con el éxito de estos proyectos y le agradecemos su confianza en nuestras empresas para llevarlos a cabo”, dijo.

De hecho, aseguró que esta confianza depositada permitirá “consolidar” la “alianza estratégica” entre los dos países y para ello hizo hincapié en la superación de la crisis económica en España, sin olvidar que el país aún padece una tasa “dolorosamente alta” de desempleo.

A las buenas perspectivas ayudan, prosiguió, los “esfuerzos de todos los españoles” y las reformas fiscales, estructurales y del sector financiero.

“Hoy, los inversores nacionales y extranjeros tienen plena confianza en el futuro próspero de nuestra economía”, proclamó.

Para el monarca, la vocación exterior de las compañías españolas, que “están contribuyendo al desarrollo de muchos países del mundo”, ha allanado el camino para impulsar unos vínculos empresariales con Arabia Saudí que pueden proporcionar “un beneficio mutuo y un futuro próspero para nuestros ciudadanos».

También intervinieron en la clausura los ministros que le acompañan en el viaje, José Manuel Soria (Industria), quien destacó la experiencia de las compañías españolas; Ana Pastor (Fomento), que presentó un vídeo sobre las grandes infraestructuras españolas, y Pedro Morenés (Defensa), quien abogó por la cooperación en defensa a largo plazo.

Antes de la clausura del foro empresarial, el rey español había almorzado con el príncipe heredero, Salman Bin Abdelaliz.