El público se inclinó por el pop en 2003

El público se inclinó  por el pop en  2003

ESTADOS UNIDOS, (DPA) Ni británicos, ni latinos. El 2003 estuvo marcado por un predominio absoluto del pop estadounidense en el panorama musical mundial, con el soul, el rhythm & blues y el rap como los géneros favoritos de las nuevas generaciones.

Al firmamento de la música pop se sumaron este año dos nuevas estrellas, Justin Timberlake y Beyoncé. El guapo ex integrante de N’Sync, ex novio de Britney Spears, fue nombrado «The new king of pop» (El nuevo rey del pop) por la revista «Rolling Stone».

Su primer disco como solista, «Justified», arrasó en las listas de ventas y el cantante de 22 años se alzó además con numerosos premios, entre ellos, tres de la cadena MTV.

La sensual ex Destiny’s Child, Beyoncé Knowles, en tanto, fue portada de todas las revistas exhibiendo su escultural cuerpo, y su disco debut como solista, «Dangerously in Love», la confirmó como nueva diva del pop y el rhythm & blues.

La cantante demostró además que no es sólo un cuerpo exuberante con una voz potente al participar en el megaconcierto benéfico convocado por Nelson Mandela en Sudáfrica para reunir fondos en la lucha contra el sida.

Este recital, por cierto, marcó un nuevo hito en el compromiso del mundo de la música con los más necesitados. El ex presidente sudafricano logró reunir a artistas de la talla de Bob Geldof, Bono, Peter Gabriel y Jimmy Cliff, entre muchos otros.

Beyoncé seguramente seguirá dando que hablar en 2004 con un nuevo disco previsto para marzo y la esperada reunión de las Destiny’s Child.

[b] Competencia para Britney Spears[/b]

Hablando de chicas, la «princesa del pop», Britney Spears, lo tiene complicado para preservar su espacio, ya que hay cada vez más cantantes mucho más desenfadadas que ella que le quieren arrebatar el público.

Ahí están Avril Lavigne, Pink o Christina Aguilera, que escriben sus propios textos y se niegan a subordinarse, al menos oficialmente, a cualquier ideal de belleza.

La Spears vio amenazado su «principado» si no cambiaba de imagen, y por eso, para promocionar su nuevo disco «In The Zone», se presentó agresivamente sexy y adulta, dejando atrás su estilo de niña juguetona.

Tras el comentado beso en la boca a su admirada Madonna en la entrega de los MTV Video Music Awards, la Spears se quitó los ajustados top de adolescente para promocionar con sus encantos al descubierto su nuevo trabajo.

Por ahora, la estrategia dio resultado y el disco ocupa los primeros lugares en las listas de ventas. En marzo, el «In The Zone Tour 2004», que llevará a la rubia y sonriente artista por Estados Unidos y Canadá, demostrará si la estrella de la cantante está en decadencia o no.

En cuanto a Madonna, dio algo que hablar con el video antibélico con que promocionó su nuevo disco, «American Life», pero ocupó más titulares con su debut como escritora de libros para niños con «The English Roses».

Hubo un británico que sí logró hacerse un hueco entre tanto estadounidense, aunque no en el ansiado mercado norteamericano, claro.

El ex Take That Robbie Williams sacó nuevo disco, «Escapology», a fines de 2002 y se pasó todo el 2003 presentándolo en una maratónica gira de conciertos por numerosos países.

Eso sí. Los fans del que dicen es el artista más escuchado de Europa están un poco preocupados. Y es que Williams declaró recientemente que en febrero, cuando cumpla 30 años, se replanteará su vida y cambiará por completo. Los días salvajes quedarán atrás, afirmó enigmático.

En el apartado de los premios, el 2003 comenzó con la consagración en la 45 entrega de los Grammy de la joven Norah Jones, hija del legendario maestro de la música india Ravi Shankar, que sedujo al público con la fresca y original mezcla de pop y jazz de su álbum debut «Come Away With Me».

La temporada terminó con la confirmación del soul y el rap como los sonidos de las nuevas generaciones. Los grandes triunfadores de los American Music Awards fueron Luther Vandross, quien no pudo acudir por estar internado a causa de un derrame cerebral, y el rapero 50 Cent, referente del gangsta-rap más violento, quien fue rodeado de guardaespaldas.

[b]Los veteranos en 2003[/b]

Entre los más veteranos, Paul Simon y Art Garfunkel volvieron a unirse tras veinte años de separación. Lo hicieron en la entrega de los Grammy en febrero cantando el clásico «The Sound of Silence» y se atrevieron luego a una gira por Estados Unidos, que comenzó en octubre.

Los Rolling Stones siguieron recorriendo el mundo con sus conciertos, aunque la epidemia de SARS les impidió conquistar tal como deseaban desde hace tiempo al público asiático.

Para algunos, el espíritu rebelde de los Stones se vio algo afectado hace unos días por el nombramiento de Mick Jagger como caballero del Imperio británico. Nada será igual con un Stone llevando el título de «Sir».

El veterano rockero Ozzy Osbourne, que sigue protagonizando con éxito el «reality show» de MTV «The Osbournes», termina el año en el hospital tras sufrir un grave accidente de motocicleta. El ex cantante de Black Sabbath se las arregló para conquistar de todas maneras la cima de los charts británicos con la canción «Changes», grabada a dúo con su hija Kelly.

La industria musical se vio sacudida además este año por el escandaloso caso Michael Jackson. El cantante fue detenido en noviembre acusado de abusar sexualmente de un menor. La evolución de esta historia ocupará seguramente gran parte de la atención de los medios en 2004.

El mundo de la música lloró en 2003 la muerte de varias de sus figuras más emblemáticas. En septiembre, moría a los 71 años Johnny Cash, uno de los principales referentes de la música country. La leyenda del soul Barry White cerró los ojos para siempre a los 58 años. Robert Palmer se dispidió a los 54, y Maurice Gibb de los Bee Gees falleció a los 53.

También conmocionaron las muertes de los cubanos más universales y más conocidos fuera del ámbito de habla hispana, Compay Segundo y Celia Cruz, que se fueron con apenas unos días de diferencia en julio.

Y un año más, las discográficas siguieron luchando sin éxito contra la piratería. El crimen organizado se hizo con el negocio de CDs piratas y aunque una y otra vez se desmantelen bandas, el porcentaje de discos ilegales en el mercado es cada vez más alto. Algunos predicen el fin de la industria musical. Otros creen que habrá grandes transformaciones que beneficiarán a los artistas. Quizá en el 2004 se empiece a vislumbrar qué forma tomará el mercado en los próximos años.