El proceso de desarrollo turístico
en el Salto del Limón de Samaná

El proceso de desarrollo turístico <BR>en el Salto del Limón de Samaná

La Cascada del Limón forma parte de la gran cantidad de atractivos paisajísticos que posee la península de Samaná. El potencial turístico que posee esta región ofrece la posibilidad de promover un turismo que vincule la generación de beneficios mediante el uso razonable de los recursos con la conservación de la naturaleza.

Sin embargo, hasta ahora la región está desarrollando un turismo más bien tradicional. La mayoría de los turistas compra los paquetes “todo incluido” desde sus países de origen, lo que limita notablemente los beneficios económicos en los destinos. Este tipo de desarrollo turístico, además, puede resultar nocivo para el medio ambiente.

El “Diagnóstico del Sector Turístico de la Provincia de Samanᔠdel año 1996, confirma esta problemática. Los afectados locales reconocieron la necesidad de desarrollar soluciones y cambios.

En busca de un mejoramiento, la ONG CEBSE (Centro para la Conservación y Ecodesarrollo de la Bahía de Samaná y su Entorno) promueve estrategias para el desarrollo sostenible del turismo (“Plan de Manejo Integrado para la región de Samaná”, 1996). Este plan implica el involucramiento de los grupos comunitarios locales y oportunidades de ingresos para éstos por medio de prácticas ecoturísticas reguladas.

Alrededor de la cascada viven aproximadamente 1.500 personas en las localidades rurales Rancho Español, Arroyo Surdido, Loma de la Cruz y El Café. El 10% de la población trabaja directamente en el turismo y muchas familias obtienen beneficios indirectos. En el turismo, que empezó a introducirse hace unos 15 años, muchos ven una alternativa económica más atractiva que la agricultura.

Sin embargo, surgieron problemas no previstos por las comunidades. Esta nueva forma de trabajo distorsionaba las costumbres sociales y surgieron el individualismo y la falta de compañerismo, lo que no es muy usual en la población rural. Aumentaron las competencias y los conflictos por intereses opuestos y la calidad de los servicios turísticos disminuía.

CEBSE intentaba generar una base de confianza entre los grupos comunitarios. Juntos iniciaban actividades para mejorar la situación, como por ejemplo la rehabilitación y el mejoramiento de los senderos. Poco a poco la gente empezó a organizarse y a actuar de forma colectiva para mejorar sus servicios y sobre todo para defender sus intereses ante actores como los operadores turísticos. En talleres formularon sus expectativas y se analizaron las fortalezas y las debilidades. Temas importantes de la discusión eran la organización comunitaria, el turismo en general, las áreas protegidas y el ecoturismo, el mejoramiento de los servicios turísticos, los problemas sociales, otras actividades económicas suplementarias al ecoturismo y la capacidad turística de la región.

Como resultado surgió la “Asociación Comunitaria de Ecoturismo del Salto del Limón” (ACESAL). Otro paso decisivo fue la participación de entidades públicas en los talleres de capacitación, lo que contribuyó a “romper el hielo”. Un papel importante jugaron también las continuas evaluaciones propias de las actividades.

RESULTADOS Y LECCIONES APRENDIDAS

Para regular la actividad turística, ACESAL (Asociación Comunitaria de Ecoturismo del Salto del Limón), CEBSE y la SECTUR (Secretaría de Turismo) discutieron y elaboraron de manera participativa un plan de normas de uso y control del área. Este proceso fue histórico, porque era la primera vez que esta instancia gubernamental realizaba normas con previa consulta y aprobación de las comunidades. Otro resultado era la formación de una asociación comunitaria integrada por 200 miembros de cinco comunidades para realizar actividades conjuntas para el mejoramiento y el manejo sostenible de las actividades ecoturísticas. Hubo una mejora considerable en la infraestructura y la oferta turística y asimismo un mayor reconocimiento de la importancia de la conservación de los recursos naturales. Se organizan acciones voluntarias para mejorar la calidad del lugar como por ejemplo operaciones de limpieza o iniciativas de reforestación.

A pesar de que la directiva y las subcomisiones de ACESAL se reúnen periódicamente y realizan acciones positivas, existen debilidades en la toma de decisiones, en asumir responsabilidades compartidas y en el funcionamiento de la misma asociación. Sin embargo, la ACESAL ha comenzado a dar sus primeros pasos.

Actualmente existen 12 microempresas que ofrecen excursiones con guía a pie o a caballo hacia la cascada o las playas y las cuevas de la región, así como comidas típicas y venta de artesanía local, cacao o café orgánicos. En la actividad turística trabajan casi 200 personas de manera directa. El Salto del Limón recibió aproximadamente 20.000 visitantes en 1998. El número creciente de visitantes hace crecer las expectativas puestas en el turismo, pero también aumentan las desilusiones.

La autora es asesora en el Centro para la Conservación y Ecodesarrollo de la Bahía de Samaná y su entorno (CEBSE) y cooperante del DED (Deutscher Entwicklungsdienst /Servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica)
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Fuente: Turismo visión