El Presidente rinde cuentas

El Presidente rinde cuentas

El Presidente Danilo Medina pronunció anoche un discurso optimista, en el que cotejó las realizaciones de sus primeros cien días y los planes a corto y mediano plazos con  las promesas de campaña electoral. Fue un discurso oportuno, en momentos en que la sociedad dominicana necesita escuchar que habrá soluciones para la inseguridad, el desempleo, la salud, la moralidad pública, la transparencia  y otros aspectos importantes de la vida nacional. El Presidente se enfocó en acciones concretas de estos tres meses y las previsiones para adelante.

Aunque su balance recoge las ejecuciones para apoyar la producción agrícola, pequeñas y medianas empresas, salud, educación, creación de empleos, infraestructura y seguridad pública, entre otros temas, fue notorio que obvió referirse al grave problema del servicio de electricidad, a las causas del enorme  déficit fiscal y a las posibilidades de suscribir un acuerdo estructural con el Fondo Monetario Internacional, que ya hizo un diagnóstico descarnado de la situación económica del país.

No obstante, el país escuchó a un Presidente que enfatiza su inclinación por impulsar el desarrollo humano y proteger a los sectores más vulnerables de la población. El balance entre lo prometido y lo realizado en estos tres meses lo hace acreedor de la confianza de amplios sectores.

Un país afectado por la paranoia

El doloroso caso de la joven ingeniera Francina Hungría, víctima de una agresión que ha transformado su vida en una pesadilla, se suma a los ingredientes de inseguridad que tienen a los ciudadanos sumidos en la paranoia. En particular algunas mujeres están aterrorizadas al mirarse en el espejo de esta ciudadana útil que desarrollaba su trabajo cuando fue  herida por un antisocial. Todos nos preguntamos íntimamente quién será la próxima víctima.

Alguien tiene que asumir la responsabilidad grave y urgente de ponerle freno a la bestialidad delincuencial. No se trata únicamente de capturar a los agresores de Francina, sino de sacar a este país de la paranoia que se esparce. En medio de todo esto nos solidarizamos, sinceramente apenados, con Francina y sus familiares. Junto a ellos rogamos al Altísimo que esta joven pueda recuperar la visión y que el tiempo la ayude a recomponer su vida.