El precio del petróleo estimula el regreso al carbón

El precio del petróleo estimula el regreso al carbón

En la medida que aumenta la ansiedad por un suministro de petróleo y gas garantizado, los países en todo el mundo están regresando a una muy familiar fuente de energía: el carbón mineral. Al mismo tiempo, el auge del acero motivado por la demanda de China ha creado una gran necesidad por el carbón coque que alimenta los hornos. Estos factores han inyectado vitalidad en el mercado global del carbón que no se veía en años.

Aunque los precios han bajado ligeramente de sus picos, el carbón para utilizar en las plantas de energía -el carbón termal- sigue vendiéndose a cerca de US$50 la tonelada, más del doble de las bajas de 2002. Y mientras que todo el carbón se puede quemar para producir energía, solo un pequeño porcentaje de la producción mundial tiene las propiedades adecuadas para producir acero. El carbón coque es más duro que el térmico y determina un precio más alto, actualmente cerca de US$125 la tonelada.

Durante algún tiempo, los principales productores que venden en el mercado por mar internacional del carbón han sido los grandes grupos mineros diversificados como BHP Billiton, Anglo American, Xstrata y Río Tinto, todos registrados en Londres. Estas compañías han estado cosechando ganancias significativas de sus divisiones de carbón durante los últimos dos años, y están invirtiendo mucho en nuevos proyectos por todo el mundo.

Río Tinto produjo 139 millones de toneladas de carbón termal en 2005, de sus minas en Estados Unidos y Australia, y 7 millones de toneladas de carbón coque de Australia.

Mahomed Seedat, jefe para la división de carbón termal de BHP Billiton dice que la mayor parte de su producción -23 millones de toneladas cada año- se extrae de las minas de África del Sur, aunque “un par de minas llegarán al final de su vida útil en los próximos años. El grupo está buscando reservas de remplazo en África del Sur, pero también nuevas oportunidades en Australia, incluyendo una posible mina bajo tierra en el Monte Arturo, New South Wales, “Mt. Arthur tiene mucho potencial”, dice.

Además de los exportadores por mar ya establecidos, los grandes mercados internos de carbón en todo el mundo tienen sus propios líderes de la industria, como Shenhua en China y Peabody en EEUU.

Y de manera creciente, los altos precios están estimulando la aparición de un nuevo grupo de compañías carbón, incluyendo varios grupos de Indonesia que están exportando más carbón para plantas energéticas en Europa y en Asia.

“Las barreras para entrar en la minería de carbón no son tan altas; es fácil salir de la tierra”, dice el señor Seedat, de BHP Billiton. “En Indonesia tenemos un incremento significativo en la producción”.

El año pasado, Indonesia exportó 124 millones de carbón y superó a Australia como el mayor exportador de carbón termal. Australia sigue siendo el mayor exportador de coque.

El valor de los activos de carbón termal de Indonesia ha subido considerablemente, como se refleja en un negocio que se cerró en marzo entre Bumi Resources, el mayor exportador de carbón de Indonesia y un consorcio liderado por el banco de inversión Renaissance Capital Asia. Bumi acordó vender dos subsidiarias, Kaltim Prima y Arutmin, porUS$3,2 millardos, después de comprar los activos en 2002 y 2003 por un total de US$675 millones.

El carbón es barato y abundante, comparado con otras formas de energía, pero todavía existe la sensación en la industria de que las nuevas fuentes de carbón no serán tan fáciles de obtener como las viejas.

 “Es difícil encontrar opciones para extraer carbón en las áreas mineras de carbón establecidas; las compañías tendrán que entrar en nuevos territorios”, dice el señor Seedat. Esto traerá complicaciones y aumentará el costo de llevar el carbón al mercado, pronostica. “Hay algunas reservas masivas de carbón en la antigua Unión Soviética,. Pero algunas de estas están ubicadas a miles de millas de las costas”.

Las minas de carbón de Siberia tienen que enfrentarse a condiciones de embarque difíciles, como mares congelados, comenta. “Hacer que eso funcione desde el punto de vista económico es un reto”. 

En Europa, el carbón termal perdió el favor de la gran mayoría durante la década pasada, por motivos relacionados con el medio ambiente, para ser reemplazado por el gas natural. Quemar carbón en las grandes plantas de energía produce más dióxido de carbono que el gas, y también genera dióxido de azufre, un elemento que contribuye con la lluvia ácida. Sin embargo, el creciente costo del gas ha estimulado a los países europeos a buscar la forma de quemar carbón mientras se disminuye su impacto en la atmósfera.

RWE de Alemania tiene planes para construir plantas de energía con “carbón limpio” en Alemania y el Reino Unido, y Eon y Vattenfall están detrás de proyectos similares, en los cuales el dióxido de carbono se convertirá en un líquido y se almacenará.

El mercado marítimo del carbón, dominado por las casas mineras internacionales, ya está sumamente concentrado en manos de unas cuantas compañías. Pero los observadores del mercado sí ven cierta actividad de fusiones y adquisiciones provocada por los altos precios del carbón.

John Byrne, jefe ejecutivo de Cambrian Mining, una casa de inversiones registrada en Londres que posee participación en varios productores de carbón de América del Norte, pronostica que los altos precios del carbón llevarán a que los productores de acero compren activos del carbón, para evitar escasez y picos en los precios. “Creo que las compañías de acero tendrán que regresar al negocio de los recursos”.

Añade que Columbia Británica en Canadá, Siberia, Australia y Mozambique ofrecen las mejores perspectivas globales para nuevas minas.

VERSION: IVAN PEREZ CARRION