El PRD debe fortalecer los caminos de la unidad

El PRD debe fortalecer los caminos de la unidad

Como he manifestado en muchas ocasiones, el PRD tiene todas las posibilidades de alcanzar el poder el próximo año. No solo porque se mantienen activas todas sus estructuras  dirigenciales y de base, motorizadas aún más  por la  dinámica de la Convención, sino además, por el desgaste natural que produce  el ejercicio del poder prolongado, agravado   por la cantidad de  descuidos oficiales en áreas importantes que provocan disgusto e  irritación en la población, a pesar de que la gente se mantiene en aparente calma.

A medida que se acerca la fecha en que habrá de celebrarse  la Convención  para escoger su candidato a la Presidencia de la República para la elecciones del 2012, mayor cuidado deben tener sus líderes en mantener su accionar enmarcado en la vía de la prudencia para  evitar  que  se produzcan  escollos  que hagan difíciles los necesarios entendimientos que deberán producirse luego de esa importante jornada democrática.

 Los perredeístas que quieren y necesitan alcanzar el poder, junto a otros grupos y sectores que sin ser necesariamente del PRD entienden que es la única alternativa real de oposición para producir un cambio político,  deben  convertirse en celosos guardianes para evitar situaciones que puedan atentar  contra  los necesarios entendimientos futuros.

La estabilidad democrática de la nación  depende mucho de la propia estabilidad institucional del PRD, puesto que es una de las organizaciones  fundamentales del sistema, y no puede estar a expensas de actitudes individuales, que sin representar necesariamente el pensamiento de los principales líderes que procuran  ser nominados por la mayoría de sus bases, puedan poner en  riesgo la requerida unidad de la organización.

La confianza que han puesto todos los sectores en la  Comisión Organizadora que  habrá de  producir resultados creíbles, de por sí garantiza que luego de la Convención, el único camino democrático a recorrer es el de la aceptación de los mismos y el establecimiento de puentes que hagan posible la integración de todos hacia el objetivo común de las elecciones del  2012.

Pero sería un error  ignorar que existen dentro del PRD como en otras áreas  de la sociedad que coinciden con esa organización, personas y sectores que conforman  una franja de equidistancia importante y necesaria, que aún pudiendo tener simpatías por cualquiera de los candidatos, han preferido mantenerse al margen de las luchas internas, confiando en la decisión de la organización, para luego del evento  integrarse plenamente y colaborar   en la construcción de los necesarios puentes de unidad y entendimientos para el triunfo.

El PRD necesitará  todas sus fuerzas, no importa de qué lado se encuentren en este momento, para  después  de la Convención  crear  una fuerza monolítica y lanzarse  en procura de otros sectores y personas,  que coincidiendo  con  esa causa o disgustados con la situación de deterioro a que los ha conducido el gobierno, cierren filas en torno a un proyecto nacional,  triunfalista, democrático y renovador.