El poder mediador de Leonel

El poder mediador de Leonel

UBI RIVAS
Cuando el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, arribó a Quito, el día nueve del presente mes, 24 horas antes el presidente Leonel Fernández, con sus indiscutibles dotes de mediador, había acortado en un significativo trecho la crisis desatada la víspera cuando tropas de las FF.AA. de Colombia incursionaron en territorio de Ecuador, mascarando un bolsón de las FARC y a su segundo en mando, comandante Raúl Reyes.

Será tema de discusión por bastante tiempo si el presidente colombiano Álvaro Uribe estaba asistido de la prerrogativa que ningún canon constitucional en el derecho internacional le faculta, para ordenar a las FF.AA. de su país a penetrar en un territorio soberano. Empero, lo que la comunidad internacional observó in situ mediante la TV por cable, que en la versión acuñada por el canadiense Marahall McLuhan en 1960 convierte al planeta Tierra en “una aldea global”, es la pericia, desenvoltura y magnitud para el diálogo que demostró sin un ápice de censura que valga, el presidente Leonel en esa cita.

Demostró el presidente una rapidez para las soluciones conflictivas entre los países mucho mayor que la OEA, que nunca ha resuelto ninguno sin el fiel de la balanza unilateral del imperio, como aconteció con nuestro país el 28 de abril de 1965.

Habrá también especulación en relación al tiempo inexplicable que accionan las FARC en el escenario colombiano, cuando en su momento, el presidente peruano Albert Fujimori descuajó en un santiamén la pesadilla de Sendero Luminoso y Tupac Amaru y encerró, hasta hoy, a Abimael Guzmán.