El placer de la cocina… ¿Afrodisiaca?

El placer de la cocina… ¿Afrodisiaca?

La seducción, dicen, comienza por la buena mesa. Si quiere conquistar en una fecha tan señalada, ¿por qué dejar que sean otros los que preparen una buena cena? ¡Láncese!, deje que la charla fluya con su pareja mientras comparten y mezclan condimentos entre fogones.

El cine ha dado un recital de escenas sensuales en la cocina. San Valentín puede celebrarse sin gastar mucho dinero, pero derrochando grandes dosis de imaginación. Dos en la cocina, preparando un plato sabroso, pero sin grandes pretensiones, que permita jugar durante su elaboración con las miradas, las formas de los alimentos y el roce de los dedos al compartir un brindis, puede ser una de las noches más especiales del año.

Hasta el más aburrido en la cocina es capaz de realizar una sencilla receta, que bien condimentada puede servir como sugestión y atractivo para la pareja.

No se trata de que prepare sólo la cena sino de que invite a su enamorado a casa, y juntos vayan creando una velada propicia para que Cupido entre en acción.

La música adecuada y un ambiente en el que las luces iluminen lo justo para dejarse ver, son el toque perfecto una vez que se ha pasado al salón, pero mientras tanto concéntrese en las viandas.

Evite los condimentos que no favorezcan la digestión como los pimientos. Si va a utilizar cebolla, córtela antes de que su cita llegue, escapará así a lloros innecesarios. Una publicación reciente sobre cocina y tecnología de las especias, firmado por dos científicos japoneses, llega a decir que el ajo posee virtudes afrodisíacas, pero yo no probaría sus efectos en este encuentro en el que los olores y los sabores deben tratar de acercar y no alejar.

Poderes

Según entendidos gastrónomos, los “poderes” afrodisiacos atribuidos a determinadas especies y alimentos son pura fantasía asociada más a la sugestión que a los efectos puramente estimulantes de los alimentos.

Pese a todo si quiere intentar cautivar y no se da por vencido puede consultar la curiosa “Guía de afrodisiacos” de la escritora Dianne Warburton entre los que incluye nada menos que a los huevos.

Pero además, su lista incluye un número de elementos interminables entre los que se encuentran: el ajo, albahaca, alcohol, almendras,  anís, apio, azafrán, cacao, cebolla, cilantro, ciruelas pasas, clavo, coco, cuerno de rinoceronte, endibias, espárragos, flor de cactus, flor de castaño, fresas, ginseng, higos, hinojo, huevos, jengibre,  manzanas, melocotón, miel, nuez moscada, ostras, pimienta, piñones, plátanos, polen de abeja,  sésamo, setas, tomate, trufas, vainilla, verbena…

El crítico gastronómico de la Agencia EFE, Caius Apicius,  afirma que se ha atribuido propiedades afrodisiacas a montones de productos,  algunos, por su forma, como el espárrago; otros, porque recuerdan la forma humana, como la raíz de mandrágora, o por razones obvias, como los testículos de toro.

El marisco

El marisco es uno de los manjares de la buena mesa y quienes lo degustan le confieren propiedades estimulantes. Según uno de los profesionales de “Oyster Shucker”, Jerry Fraser, se trata del ejemplo más sobresaliente de comida afrodisiaca. 

“El mejor acompañamiento para con las ostras es el champagne, el vino blanco ligeramente afrutado (Sauvignon Blanc, Semillon, Chablis, Sancerre, Muscadet y algunos Rieslings), y la cerveza, tanto la rubia como la negra”, comenta, según su reconocida experiencia.

El chocolate es otro de los manjares al que se le atribuyen propiedades más allá de las puramente gastronómicas. El jefe de cocina Andrés Madrigal destacó que el chocolate es un ingrediente perfecto para muchas salsas, ya que suaviza, abrillanta y espesa, con lo que se puede evitar con su uso la utilización de almidones y harinas.

Si no es proclive a dejarse estimular por los supuestos efectos estimulantes de los alimentos, provoque las circunstancias que hagan de San Valentín una noche especial.

EFE REPORTAJES