El pennoso show de Schoen

El pennoso show de Schoen

El montaje fue bueno, los directores y actores cuidadosamente escogidos, el escenario muy adecuado y la promoción debidamente arreglada, antes y después del estreno. Pero el show de Schoen fue una obra de pésima calidad.

Es una pena que ciertas personas se presten a ese tipo de chapucería. A esos shows de mal gusto. Porque cualquier encuesta en este país que le dé un primer lugar a Danilo Medina, es por definición una basura muy bien pagada.

El show de Schoen hubiera sido más aceptado por el público si su director hubiera maquillado menos los rostros de los actores y su presentación no fuera tan vacilante.

En fin, lograron su propósito por unos días y llenaron las expectativas de los productores aunque no de muchos que simpatizan por su causa ya que cuando un show es malo, es malo hasta para los que se benefician de su montaje.

Esa misma noche me dijo un amigo del PLD que esperaba otra cosa del show de Schoen. Le pregunté ¿y qué tú esperabas si ese show te favorece? Me dijo, bueno los directores de esa empresa siempre nos favorecen, pero esperaba una diferencia de 2 ó 3 puntos a favor de Hipólito y con la encuesta de abril entonces pasarle el rodillo, lo que hubiera sido más convincente y creíble. Creo que se apresuraron.  

Y es seguro que la mayoría de los que vieron el “PENNESO SHOW” piensan igual aunque era urgente lanzar algo que amortiguara un poco el derrotismo en las filas danilistas, que es el fin que se busca.

Donde se equivocan los directores del show es en minimizar y descalificar a otros actores importantes para resaltar el protagonismo de un actor, que por su naturaleza, es más de lo mismo, pero sin agallas ni carisma. Minimizan a Leonel, que es dueño del teatro, cuya aceptación está por los suelos, mientras Danilo está por las nubes y minimizan a Margarita, que no le aporta prácticamente nada a la candidatura de Danilo. De ser así, entonces no hay otro show que sirva en este país que no sea el de Schoen.  

Pero no conforme con eso, el show de Schoen también puso en escena la aceptación de la Junta Central Electoral. Y sorpréndase. Salió bien parada. ¿Cómo explicar un gran fraude si antes no se prepara el terreno adecuadamente para que sea convincente?  Y el show de Schoen es una de sus cartas de triunfo. Por lo menos, eso es lo que ellos creen. 

Cada vez que el principal actor de la Junta Central Electoral habla de que las elecciones de mayo serán transparentes, obviando un problema interno de graves repercusiones, uno siente más dudas y recelos sobre lo que podría ser un terremoto sin precedente en la democracia dominicana.

La verdad es que muy pocos dominicanos confían en una JCE que tiene un sesgo político muy marcado a favor del partido gobernante, lo que no sería ningún problema en un país con instituciones fuertes y una democracia sólida. Pero en un pobre país, con un gobierno descalificado moralmente y donde todos los poderes están concentrados en la mano de un partido y de un solo hombre, el riesgo de un fraude es descomunal.

Es bueno que vengan organismos internacionales y revisen la JCE y su sistema de cómputos. También que revisen los baños y los closet. Pero nada de eso invalida el potencial riesgo de fraude si el paquete viene bien envuelto.

En fin, un show de mal gusto no asusta a nadie y eso se verá muy pronto.