El niño y la niña

El niño y la niña

Fascinante fenómeno de la naturaleza, conocido desde hace unos siglos por sus efectos, aunque se ha resistido a mostrar sus causas: El Niño y La Niña. Pescadores del Perú y Ecuador se dieron cuenta de que ciertos años alrededor de Navidad, la cantidad de peces se reducía, poniendo en aprietos a la industria pesquera de esos países. Al ocurrir alrededor de la fecha cristiana de Navidad, lo llamaron: El Niño.

Las corrientes en el Pacífico sur, como vimos en «Corrientes Marinas», están constituidas por la Pacífico Sur que es caliente y se mueve hacia el este, algo al norte de la Antártica y al llegar a Tierra de Fuego es interceptada por la de Perú (Humboldt) que es fría, viene de las capas más profundas del océano y recorre las costas de Chile, Perú y Ecuador, donde se separa hacia el oeste; es substituida por la Ecuatorial Sur y/o su contra corriente. Resulta que la corriente Perú lleva a la superficie muchos alimentos, en consecuencia, los cardúmenes de diferentes peces son copiosos, por ejemplo, la enorme cantidad de anchovetas, anchoas, frente al Perú, es reconocida en todo el mundo. En circunstancias normales como las descritas en este párrafo, simultáneamente, por el oeste, cerca de Indonesia, en vez de una corriente fría, se acumulan las corrientes calientes Ecuatoriales Norte y Sur que fluyen desde Suramérica y América Central.

El fenómeno El Niño y La Niña se denominan científicamente Oscilación Sur y sucede cada 2 a 7 años. El Niño ocurre cuando la Humboldt confluye con la Ecuatorial sur frente a las costas de Perú-Ecuador, toman ruta hacia el oeste y la resultante aumenta su temperatura un mínimo de 0.5 C. La Niña por su parte es una corriente generalmente caliente que viene de Indonesia-Australia, la contracorriente Ecuatorial sur, disminuye su temperatura 0.5 °C ó más. En resumen, El Niño se hace más caliente o menos fría y La Niña más fría o menos caliente.

Estas pequeñas variaciones de la temperatura promedio son suficientes para causar estragos y severos cambios en el clima en diversas partes del mundo. Si la duración de El Niño o La Niña es de 7 a 9 meses, se denomina «condición», si es menor, entonces se refiere como «episodio».

Entre los efectos de El Niño se cuentan: Aumento de la presión atmosférica sobre el océano Índico, en Indonesia y Australia; baja presión en Tahití y en el Pacífico Oriental, cambio de la dirección de los vientos alisios en el hemisferio sur, lluvias en Perú, sequías en el Pacífico Occidental y lluvias en el Pacífico Oriental.

En la zona intertropical norte, los vientos alisios se hacen más «perpendiculares» al ecuador y se debilitan, lo que origina mayores lluvias en Centroamérica y el Caribe, vientos más fuertes en las Guyanas, sequías en el norte de Brasil. El oeste-noroeste de los Estados Unidos y Canadá se tornan más cálidos, así como el noreste y la península de Labrador. En Australia suceden severas sequías y en el archipiélago indonesio.

En el mes de julio próximo pasado se desarrollaron condiciones de La Niña y la mayoría de los modelos matemáticos prevén que continuará hasta principios del 2011. Los resultados de los modelos dinámicos indican que La Niña tendrá efectos de moderados a fuertes que se reforzarán y perdurarán hasta fines de año, produciendo las intensas lluvias, monzones, en el subcontinente Indio, con grandes inundaciones, como están sucediendo en Pakistán y en sureste de Asia, China; invierno húmedo y fresco en el sureste de África, invierno frío en el oeste de Canadá y el noroeste de los Estados Unidos, sequía de invierno en el sur estadounidense. En El Caribe la actividad ciclónica se pronostica como intensa con unos 10 huracanes, lo que afortunadamente hasta ahora no han ocurrido, y, una lluviosa temporada que sí está teniendo lugar en el país.

Parece increíble que pequeñas variaciones de temperatura, en este caso del océano Pacífico a nivel ecuatorial, tenga repercusiones tan amplias y severas en todo el mundo. Por extensión, nos podremos imaginar los efectos de un cambio climático considerable. El peor de los problemas es que a ciencia cierta, no sabemos qué países serán más afectados y dentro de ellos qué regiones, tampoco la magnitud exacta de los problemas futuros.