El Lavecen está en condiciones deplorables y sin recursos

El Lavecen está en condiciones deplorables y sin recursos

El nuevo director y el personal del Laboratorio Veterinario Central (Lavecen)  hacen “de tripas, corazón” en esa importante unidad estatal para los análisis de las exportaciones de carnes de pollo y res,  frutas, vegetales y otros productos agropecuarios.

Carlos Suárez, un profesional de larga data en el sector agropecuario, tiene dos meses y medio en el cargo luchando con la carga pesada de un área superior a los 4,600 metros cuadrados de construcción, que encontró en un 85% en estado de abandono.

Entre las irregularidades encontradas en el Lavecen, figuran costosos equipos desmantelados para llevarse piezas, como el caso de dos plantas eléctricas y el parqueo convertido en un negocio de  guardar más de 25 vehículos y administrado por empleados.

 La verja perimetral  está  abandonada y permite el acceso a transeúntes por las partes oriental, norte y sur de las instalaciones, lo que  pone en riesgo la seguridad general del recinto.

Además una gran cantidad de basura, desechos de equipos de laboratorio (muflas, hornos, campanas de extracción, esterilizadoras, cronomatógrafos de gases, incubadoras, refrigeradoras, centrífugas, microscopios, balanzas y reactivos abandonados).

También mobiliarios deteriorados y amontonados a la intemperie alrededor de los edificios, unidades de aires acondicionados con y sin compresores, camioneta sin motor y automóvil abandonados por más de 10 años en el patio.

Un incinerador valorado en más de RD$3 millones donado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos nunca había sido instalado y servía de depósito de desechos de animales podridos, lo que provocaba quejas de los vecinos del Lavecen.

Ese equipo ya se encuentra funcionando, aunque no a toda capacidad, con un esfuerzo de la administración, según el director del Lavecen.

Zoom

Donación

Los equipos de computadoras estaban   inservibles, de gran importancia para la comunicación interna y externa, pero con una donación del Consorcio Azucarero Central, de Barahona, se compraron 20 computadoras nuevas con software actualizado,  se reconstruyeron 5  y otras 10  que estaban buenas,  se juntaron 35. Además, parte de las áreas llenas de escombros  han sido recuperadas y otras organizadas mínimamente para continuar trabajando de manera precaria en el Lavecen.