El Hospital Infantil Robert Reid Cabral está de luto

El Hospital Infantil Robert Reid Cabral está de luto

El Dr. Mariano Defilló Ricart ha muerto. Con su fallecimiento se va acabando una época de oro de la pediatría dominicana. Lo decimos porque a raíz de la decapitación de la tiranía trujillista, llegaron al país una pléyade de jóvenes profesionales de la medicina que ya estaban preparados en el exterior, pero que no habían regresado al país por  la Dictadura.

En este grupo   de prestigiosos médicos estaba el Dr. Mariano Defilló Ricart.  Una vez en el país, se dedicó junto a otros especialistas,  a  la formación académica en la especialidad de pediatría  en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. Fuente de luz del conocimiento en esta área de la medicina para muchos jóvenes médicos que ya no tenían  que salir a formarse  en el  exterior. Mariano fue uno de los especialistas que se dedicaron a formar y fortalecer el primer Consejo de Enseñanza e Investigación que tuvo ese hospital. Fue Jefe de Enseñanza del mismo en colaboración con los Doctores Hugo Mendoza, Josefina García Coén, Marianela Castillo Ariza, Haydeé Rondón, Teófilo Gautier, ya fallecidos, quedando apenas unos pocos de esa generación que va apagándose.

El Dr. Defilló fue al igual que ellos, un  profesional dedicado a fortalecer la práctica hospitalaria académica haciendo énfasis en la asistencia, enseñanza  y la investigación.

Recuerdo muy bien la época en que ese grupo junto a otros de nueva generación, como quien escribe,  nos pasábamos los sábados de nueve de la mañana a ocho de la noche, con refrigerios,  almuerzo y cena, en nuestro hogar, elaborando exámenes para la residencia de pediatría del hospital.   Mariano era de los que llegaba puntualmente, siempre con el ánimo de aportar sus conocimientos.

No sólo contribuyó a la enseñanza de la pediatría general, sino que, como Jefe del Departamento de Cardiología del referido hospital hasta su fallecimiento, y junto al Dr. Joaquín Mendoza, inició por primera vez en el país la residencia de cardiología pediátrica.  Cabe decir que en ella  se han formado la mayoría de los cardiólogos pediatras que atienden a la población infantil de nuestra patria.

Aportó, además, sus conocimientos como profesor universitario en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, en la cual fue profesor de cardiología, medicina interna y  otras materias, llegando a desempeñar los puestos administrativos de Director de la Escuela de Medicina, Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y Rector de esa universidad.

Fue editor fundador, junto al Dr. Julio Rodríguez Grullón de la revista científica Acta Médica, y editor y propulsor de la Revista Dominicana de Cardiología. Publicó múltiples artículos científicos y de investigación nacional sobre  la problemática de la cardiología infantil en el país. Al momento de su muerte dejó inconcluso, pero muy  avanzado, el libro sobre terapéutica en cardiología que de seguro sus colegas lo finalizarán.

La Asociación Médica Dominicana le otorgó el título de Maestro de la Medicina Dominicana entre otros reconocimientos que obtuvo durante el desarrollo de su carrera.

En el plano personal, llamaba a todos por sus nombres y no por sus apellidos y recordaba la fecha de cumpleaños de cada miembro de  su equipo de trabajo del Departamento que dirigía.

En Sierra Prieta, donde tenía su casa de recreo, hacía labores humanitarias con las personas de escasos recursos que viven en esa comunidad, desde atenderlas clínicamente, buscarles las medicinas, hasta celebrarles la fiesta de Reyes a los niños del lugar. Esto último fue testimoniado por los residentes de ese poblado el día de su entierro.

El país necesita de muchos profesionales como el Dr. Mariano Defilló Ricart para colaborar con el desarrollo de la salud nacional. Que su comportamiento humano y científico sirva de ejemplo eterno para las presentes y futuras generaciones